Creciendo silencioso en solitarias montañas, el bambú es delgado, con juntas en el tallo y hojas como sables; su firmeza e indomabilidad fue admirada por muchos artistas y hombres de letras. Sushi expresó su admiración por los bambúes en sus poemas: “Más vale comer sin carne que vivir sin bambú. El hombre sin carne sería delgado, pero sin bambú, sería vulgar”.
El crisantemo
Si se le compara con las otras tres plantas y flores, el crisantemo ha sido representado con menos frecuencia en las pinturas chinas de tinta tradicionales. Una de las pinturas de crisantemos más reputadas es ‘Crisantemo y rocas’, de Chen Chun, pintor de la dinastía Ming (1368-1644), expuesta en el Museo de la Capital.
Los crisantemos son una flor tradicional muy querida en China. Ya se cultivaba hace tres mil años. Mientras que la mayoría de las flores quedan marchitas y deshojadas a finales del otoño, sólo el crisantemo resiste las fuertes heladas y florece vigorosamente de forma esbelta y con brillantes colores.
Bajo la pluma de los literatos, el crisantemo tiene aún más significado. El verso más conocido sobre los crisantemos es “Deshojando crisantemos bajo la cerca del este, contemplo calmadamente las colinas del sur”, del poema “Bebiendo”, de Tao Yuanming, que muestra los placeres de su vida solitaria.