
Por eso, en el próximo otoño lo enviará de vuelta a una escuela tradicional, si bien deberá asumir el costo de un tutor, que podría ser de al menos 2.000 yuanes mensuales.
El lugar de origen de Wang es una pequeña ciudad de la provincia nororiental de Liaoning. Ella no tuvo otra opción más que dejar su casa y su trabajo atrás y mudarse a Beijing para buscar la opción más indicada para la educación de su niño.
No obstante, la capital pekinesa está apenas dando sus primeros pasos en el tema. Hace sólo seis años, la ciudad no contaba con escuelas especiales para pequeños autistas. "Hasta hace muy poco nos dimos cuenta de que cuanto más temprano se diagnostique y se empiece a tratar el autismo, mejor les irá a los pacientes en su vida adulta. Por eso creamos esta guardería", explica Long.
China ha incorporado un plan para capacitar a niños autistas en el Plan Quinquenal para el período 2006-2012, en el cual especifica la construcción de instalaciones especiales para niños autistas en 31 ciudades piloto, así como la formación de profesionales para el diagnóstico y la capacitación de estos pequeños.