Diplomacia militar de China en 2004  


Relaciones con los países grandes principales


 

 

En 2004, China profundizó todavía más sus relaciones con otros países grandes.

Relaciones China-EE.UU.

En 2004, las relaciones bilaterales progresaron en mayor medida. Aunque ambos países tenían divergencias sobre la tasa de cambio del renminbi, el déficit comercial y el problema de Irak, esto no afectó a sus intereses comunes en el problema nuclear de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y en la cooperación antiterrorista.

En 2004 las visitas recíprocas de las altas esferas concitaron la atención. Entre abril y octubre visitaron China sucesivamente el Vicepresidente de EE.UU. Cherney, la Asesora de Seguridad Nacional de EE.UU. Rice, el Presidente interino del Senado de EE.UU. Stevens y el Secretario de Estado de EE.UU. Powel.

El desarrollo sano de las relaciones bilaterales impulsado por los intereses comunes fue una característica de las mismas a lo largo del año. Tal como dijo el Presidente Hu Jintao en julio en su entrevista con Rice, Asesora de Seguridad Nacional de EE.UU., a la llegada del nuevo siglo, aunque la situación internacional ha tenido cambios enormes, la importancia de las relaciones China-EE.UU. se ha incrementado en lugar de debilitarse, y sus intereses comunes han aumentado en vez de disminuir. En cuanto a las relaciones bilaterales, China, en calidad de un gran país en vías de desarrollo, desempeña un papel cada día más importante en los asuntos internacionales. Estados Unidos necesita de la cooperación de China en lo que se refiere al arreglo del problema nuclear de la RPDC, la prevención de la proliferación nuclear y de la proliferación de armas de destrucción masiva, la lucha contra el terrorismo, la reconstrucción de Irak, el mantenimiento de la estabilidad del mercado financiero internacional, etc.

El problema de Taiwan es el mayor obstáculo al sano desarrollo de las relaciones China-EE.UU. Los dirigentes chinos señalaron reiteradamente a la parte estadounidense: Salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial constituye el interés medular de China. La clara posición de este país permitió a la parte estadounidense comprender todavía más la sensibilidad del problema de Taiwan, de manera que dicha parte reiteró en varias ocasiones que Estados Unidos se adhiere a la política de una China, observa los tres Comunicados Conjuntos, y no apoya las declaraciones y actos encaminados a alterar unilateralmente el estado actual de Taiwan y a declarar su “independencia”. En su visita a China en octubre, el Secretario de Estado Powel expresó: La política de Estados Unidos es clara, esto es, hay una sola China, Taiwan no es independiente y no goza de la “soberanía como Estado”. Ésta es una severa advertencia a las fuerzas partidarias de la “independencia de Taiwan”.

Relaciones China-Rusia

La asociación de colaboración estratégica China-Rusia se desarrolló en lo esencial en 2004.

El Primer Ministro Wen Jiabao y el Presidente Vladimir Putin intercambiaron visitas, y éste se entrevistó también con el Presidente Hu Jintao durante la reunión de la APEC.

En la visita del Presidente Putin a China en octubre, ambos gobiernos firmaron el Acuerdo Suplementario sobre el Sector Oriental de la Frontera Nacional Chino-Rusa, de suerte que quedó fijada por completo la dirección en que va la frontera de 4.300 km entre los dos países. Y también fue ratificado el Programa para la Implementación del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación de China y Rusia, el cual presentó un nuevo plan y objetivos para las relaciones bilaterales.

En 2004 el comercio bilateral fue de US$21.200 millones, con un aumento de 35% sobre el año anterior. En la actualidad, Rusia es el octavo socio comercial de China, y ésta, el cuarto de aquélla. Ambos países reconocen uno al otro como economía de mercado en el pleno sentido, y China apoya a Rusia en su empeño por acceder a la Organización Mundial del Comercio (OMC) lo más pronto posible.

Los dos países fortalecieron además la cooperación en el campo de la cultura. Convinieron en fijar el 2006 como “Año de Rusia” en China y el 2007 como “Año de China” en Rusia.

En lo tocante a la lucha contra el terrorismo, los dos países se apoyan mutuamente y se oponen al “doble criterio”. Después de ocurrido el Incidente de Rehenes en Beslan, Rusia, los dirigentes chinos expresaron de inmediato solidaridad y aliento al Gobierno ruso y su pueblo y les ofreció ayuda humanitaria.

Relaciones China-UE

En 2004 progresó en mayor medida la asociación estratégica total China-Unión Europea (UE). Se efectuó con éxito el VII Encuentro de Dirigentes de China y la UE en La Haya, Holanda. La UE ampliada ascendió al primer socio comercial de China.

Una reseña dice que el 2004 fue un “año de Europa” para la diplomacia china. Un nuevo tanteo de las relaciones recíprocas permitió a China y la UE dar con puntos comunes más amplios en la multipolarización mundial, el antiterrorismo, la seguridad y la protección medioambiental. A principios del año, el Presidente Hu Jintao visitó Francia; y a mediados del año, cuando la UE acababa de dar cima a su tercera ampliación, el Primer Ministro Wen Jiabao visitó cuatro de sus países miembros. Luego, el Presidente francés Jacque Chirac dio inicio a las grandes actividades del Año de la Cultura Francesa en China. En noviembre los dirigentes de China y la UE se reunieron de nuevo en Vietnam. A finales del año, el Presidente italiano Carlo Azeglio Ciampi y el Canciller alemán Gerhard Schroeder visitaron China casi al mismo tiempo. Mientras ellos aún estaban en China, el Premier Wen viajó a visitar Europa otra vez. China ha establecido asociaciones estratégicas con la UE, Alemania, Francia y el Reino Unido por separado.

La cooperación total entre China y la UE tiene cimientos políticos sólidos: Ambas partes respetan la civilización de una y la de la otra y desarrollan diálogos sobre la base de la igualdad. Ambas partes sostienen puntos de vistas iguales o similares sobre los problemas internacionales importantes del mundo actual, por ejemplo, se pronuncian por promover la democratización de las relaciones internacionales y la multipolarización de la configuración mundial y se oponen al unilateralismo y la política de fuerza. En la lucha contra el terrorismo, ambas partes abogan por poner en juego el papel de autoridad de la ONU y proponen combatir el terrorismo tanto en sus manifestaciones como en sus orígenes, en oposición al exceso de uso de la fuerza armada. Y en la cooperación económica, ambas partes saben considerar los intereses de una y la otra para salir ganando en común.

En 2004 la cooperación China-UE hizo progresos sustanciales: China se ha unido oficialmente al Programa de Navegación por Satélite Galileo de la UE; la UE transfiere activamente tecnologías a China y mantiene con ésta una cooperación fructífera en la aviación, la industria automotriz, la energía y otros campos; ambas partes han fortalecido la cooperación en las Naciones Unidas y demás organizaciones internacionales; y entre ellas se está calentando también la cooperación cultural. El fomento mutuo de las dos civilizaciones antiguas, asiática y europea, a través de la comparación y referencia ha devenido un modelo de convivencia amigable para otras civilizaciones en el mundo actual.

Relaciones China-Japón

Entre las relaciones de China con otros países grandes, solamente ha aparecido el fenómeno de “frío en lo político y calor en lo económico” en sus relaciones con Japón. Debido a que las visitas en años consecutivos del Primer Ministro japonés al Santuario Yasukuni, donde se rinde tributo a los criminales de guerra de primera clase, han herido seriamente el sentimiento del pueblo chino, las visitas recíprocas entre los dirigentes de los dos países no han podido realizarse. En noviembre de 2004, el Presidente Hu Jintao se entrevistó con el Primer Ministro Junichiro Koizumi durante la Reunión de la APEC. Éste fue el primer contacto de los líderes máximos de ambos países en tres años. Hu dijo claramente a Junichiro que el quid de las dificultades en las relaciones políticas bilaterales se debe a las visitas de los dirigentes japoneses al Santuario Yasukuni, y formuló la esperanza de que, partiendo de la altura estratégica y la perspectiva a largo plazo en favor de las relaciones bilaterales, la parte japonesa arreglara adecuadamente los problemas pertinentes e impulsara un desarrollo sano y estable de dichas relaciones. Sin duda, esta actitud bien clara del líder chino será un impulso a la solución del espinoso problema de “frío en lo político y calor en lo económico” en las relaciones entre los dos países.

Aunque los vínculos económicos bilaterales tienden a ser más estrechos, pero a causa de las visitas de Junichiro al Santuario Yasukuni, de la disputa por el campo petrolífero en el mar de China Oriental, de su permiso a Lee Teng-hui para visitar Japón y de otros incidentes, a Japón le faltan fuerza motriz y presión para mejorar las relaciones con China y, por el contrario, crea problemas nuevos sin cesar.