
El presidente galo ha propuesto cuatro puntos fundamentales para salir de la crisis: reforzar el papel del Banco Europeo de Inversiones, agilizar el pago de los fondos estructurales pendientes, introducir un impuesto a las transacciones financieras y emitir deuda europea para financiar proyectos concretos de infraestructura.
Pese a su rechazo a reabrir las negociaciones del Pacto Fiscal firmado por 25 socios europeos el pasado marzo, y ya ratificado por Portugal y Grecia, Merkel se ha dicho dispuesta a trabajar en una nueva Agenda para el Crecimiento. Se trata, según el Gobierno alemán, de completar el Pacto con medidas de estímulo que, eso sí, “no se financiarán con nuevos créditos”.