
Hollande tomó entonces un segundo avión y reanudó su viaje encaminado a cimentar los lazos franco-alemanes, en medio de la inestable turbulencia financiera en la eurozona y la creciente presión de una posible salida de Grecia de la zona euro.
“Queremos que Grecia permanezca en el euro”, dijo Merkel en la conferencia de prensa y agregó que Alemania y Francia están preparadas para “estudiar la posibilidad de medidas de crecimiento adicionales en Grecia”, si Atenas dice necesitarlas.
Antes del encuentro, Merkel señaló que las conversaciones no serían más que dos líderes que se reúnen para conocerse y no una reunión en la que se tomen decisiones críticas y agregó que daría la bienvenida “con los brazos abiertos” a Hollande.