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spanish.china.org.cn | 25. 08. 2026 | Editor:Elena Yang [A A A]

Una reunión en Maowusu arraigada en la amabilidad de un estadounidense y forjada por el valor de una agricultora china

Palabras clave: China, EEUU, agricultor
Spanish.china.org.cn | 25. 08. 2026

Ronald Sakolsky (d) olfatea un árbol joven que planto con Yin Yuzhen en el área arenosa de Maowusu, en la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, el 24 de agosto de 2026. (Xinhua/Lian Zhen)

En ese momento, la donación fue una suma asombrosa para Yin, suficiente para construir una casa, cubrir el costo de criar a sus hijos y darle a su familia un estilo de vida diferente. Pero Yin gastó todo en árboles jóvenes y sólo se quedó con un billete como recuerdo.

En mayo de 2000, Sakolsky tomó un tren desde Luoyang, Henan, y luego cambió a otro vehículo, en un camino lleno de sacudidas hasta la zona de arena para ver los árboles jóvenes con sus propios ojos.

Más tarde describiría el paisaje como desolador: "No había carreteras, ni árboles ni casas. Sólo pasábamos por una duna tras otra".

Luego vio a Yin. "Salió de un agujero", dijo Sakolsky. Ninguno de los dos podía hablar el idioma del otro y dependían completamente de gestos y sonrisas para comunicarse. Yin mostró a Sakolsky cómo sembrar.

Para Sakolsky, los árboles jóvenes se veían tan frágiles que pensaba que nunca podrían crecer más allá de la altura de sus rodillas. En lo más profundo de su ser no podía entender cómo ese pedazo de arena podría convertirse en un bosque y le dijo claramente a Yin: "Esto es imposible".

Sakolsky regresó a su país meses después y perdieron el contacto. Por todo el Pacífico, el estadounidense contó constantemente a sus estudiantes sobre una mujer china que intentaba enverdecer un desierto. En China, cada vez que Yin conocía a un estadounidense, sacaba una vieja fotografía de Sakolsky y preguntaba si sabían cómo podía contactarlo.

RECONECTADOS EN LÍNEA

Durante años, la búsqueda de Yin fue infructuosa hasta que un video y una publicación en redes sociales lograron lo que años de búsqueda no habían podido lograr.

En mayo de este año, Yin se paró frente al bosque que pasó décadas cuidando, mostrando el viejo dólar que había guardado del dinero que Sakolsky recaudó. Miró hacia la cámara y dijo: "Sr. Sakolsky, si usted ve este video, lo invito a regresar a China para que vea el bosque que sembramos con el dinero que nos envió".

El llamado se viralizó rápidamente en línea. En cuestión de horas empezaron a llegar mensajes a Sakolsky en forma de correos electrónicos y textos de extraños que le contaban de una mujer china que lo estaba buscando. Menos de 26 horas después de que Yin publicó el video, lo encontraron. Los dos reconectaron después en línea.

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