Bañarse desnudo no es algo nuevo para los residentes de las zonas cercanas a la montaña Yuping, en el distrito de Hongya de la provincia de Sichuan, donde la reapertura de un recinto donde los bañistas pueden bañarse desnudos está teniendo una gran acogida tras seis años de cierre.
La costumbre de bañarse desnudo evolucionó de una ceremonia de culto a una tradición en este lugar. De acuerdo con la leyenda, una hermosa mujer llamada Lu Wan fue retenida por unos ladrones un día, y, para preservar su virginidad, saltó resueltamente en la cascada de Mozigou y desapareció. Sin saber si la mujer estaba viva o muerta, la gente empezó sin embargo a ir a la cascada y bañarse allí desnuda en señal de respeto por ella.
Li Jun, encargado de las instalaciones de la montaña Yuping, comenta que “gracias a esta hermosa tradición, no tenemos demasiadas objeciones por parte de los residentes locales para abrir los baños, y hemos tomado las medidas necesarias para proteger la privacidad durante el baño, por ejemplo, prohibiendo las fotografías y la grabación de videos”.
El valle de Yushui donde se sitúan los baños, de un kilómetro de extensión, fue abierta el pasado sábado, y está dividido de forma natural por pequeñas colinas, que sirven para separar el área de baño masculina de la femenina.
Según Li, el objetivo del lugar es proporcionar a los visitantes un espacio de recreo donde disfrutar de la naturaleza y del hermoso paisaje, pese a lo cual algunas personas se oponen a la apertura de este tipo de espacios, calificando la desnudez en público de comportamiento “incívico”, mientras que otros lo consideran simplemente un truco publicitario. Aquellos que apoyan este tipo de lugares creen que se trata en cambio de algo muy natural y no entienden porqué hay personas que reaccionan con tanta ferocidad, y otros creen que se trata sencillamente de una nueva opción de ocio que, bien gestionada, puede ser muy buena opción, pero que en caso contrario puede llegar a convertirse en un foco de problemas.
La zona de baño nudista del valle de Yushui, que abrió sus puertas por primera vez en 2002, tuvo que cerrar por ser considerada en aquel entonces por las autoridades competentes como un lugar “no acorde al progreso cultural e ideológico de la nación”.