El símbolo de la arquitectura tibetana, el Palacio Potala, fue reabierto ayer a los turistas, diez días después de que fuera cerrado por razones de seguridad ante los disturbios del 14 de marzo en el área, manifestó un funcionario del palacio.
El Palacio, construido en el siglo VII e incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad, fue cerrado un día después de los disturbios, donde 18 civiles y un policía murieron en Lhasa, mencionó Jampa Gesang, jefe de la oficina de administración del Palacio Potala.
Asimismo, señaló que 24 turistas y 75 seguidores del budismo tibetano visitaron el Palacio ayer.
El Palacio Potala recibió a más de un millón de turistas en el 2007, lo que significa un incremento anual del 56%.