Aunque existen unas cuantas instalaciones deportivas en otras áreas de la ciudad no son para Ali y sus vecinos. "Nuestros padres no nos permiten alejarnos de nuestro barrio por temor a los coches-bomba o a las bombas en el camino de todos los días".
Ali, estudiante de educación media, dijo que sueña con jugar algún día en el equipo nacional de su país y con llevar la camiseta número 10 como Younis Mahmoud, un jugador de soccer que anotó un gol que contribuyó a que Irak ganara la Copa Asiática en el 2007.
Cuando se le preguntó sobre el apoyo gubernamental en lo que respecta al suministro de clubes deportivos, Suheib Mohammed, de 16 años, quien tomó un descanso durante el medio tiempo, dijo: "Nadie nos apoya, pero cuando hay partido de fútbol en nuestro barrio cada equipo local aporta 15 dólares para comprar el equipo necesario y las medallas para el ganador".
Los niños iraquíes han sido víctimas de la guerra durante mucho tiempo y la violencia posterior ha afectado a millones de ellos. Muchos niños de Irak han muerto y los afortunados sobrevivientes presentan un estrés serio.
El efecto negativo de la violencia sobre los niños iraquíes lo impregna todo y afectará sus vidas de manera inimaginable y horrible durante años.
Los observadores consideran que debe existir un ambiente adecuado para los niños iraquíes, como los clubes deportivos con equipo deportivo, para ayudarlos a superar su terrible realidad y a mitigar el sufrimiento de la guerra y la violencia.