
"Estamos realmente emocionados por regresar a casa. Fuimos bien cuidados por la tripulación y descansamos adecuadamente durante el viaje", señaló Dong Zhengdong, uno de los chinos varados que huyeron de un hotel en Puerto Príncipe cuando ocurrió el fuerte sismo.
El hombre de 32 años se encontraba en un viaje de negocios en Haití para participar en la licitación de un proyecto local de puente. "Los primeros tres días fueron muy difíciles para nosotros. Sufrimos decenas de réplicas y escuchamos disparos de armas de vez en cuando".