El consejo antiguado, pero de sentido común de simplemente relajarse podría ser realmente efectivo a la hora de ayudar a algunas mujeres a quedarse embarazadas, según un informe presentado el pasado lunes.
Durante años, las mujeres que buscaban quedarse embarazadas han recibido este consejo de amigos y familiares, una idea que no todos los especialistas han secundado.
Sin embargo, la investigación presentada en la reunión de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva en Atlanta sugiere que quizá si existe alguna relación.
Alice Domar, que dirige un centro de fertilidad en Boston y trabaja también en la Escuela de Medicina de Harvard, ha constatado que aquellas mujeres que tomaron parte en un programa con un alto grado de estrés al mismo tiempo que se sometían a la segunda parte de un tratamiento de fertilidad asistida presentaban una media de 160 por ciento más de embarazos que las que simplemente se sometían al tratamiento.
Domar dice al respecto que “los expertos en salud reproductiva se han preguntado durante mucho tiempo sobre el impacto que el estrés podría tener sobre la fertilidad, y por lo tanto en la capacidad de una mujer de quedarse embarazada”, añadiendo que “este estudio muestra que el estrés podría claramente mejorar las tasas de embarazo, minimizando el estrés que provoca en sí mismo el hecho de querer quedarse embarazada, mejorando los resultados de los programas de reproducción asistida y, en última instancia, ayudando a aliviar la tensión emocional de aquellas mujeres que afrontar el reto de concebir”.
Domar y su equipo seleccionaron de forma aleatoria a 97 pacientes de la clínica para tomar parte en un programa de diez sesiones para estimular cuerpo y mente mientras se sometían a los tratamientos de fertilidad. Al parecer, el programa no tuvo efectos sobre aquellas pacientes que se quedaron embarazadas tras el primer intento, y que representaron el 43 por ciento, pero sí entre aquellas que fallaron la primera vez pero lo consiguieron al segundo intento, de las cuales el 52 por ciento formaban parte del programa, frente al 20 por ciento de las que no participaron.
Para el doctor R. Dale McClure, presidente de la Asociación Americana de Medicina Reproductiva, “está claro que, basándonos en este estudio cuidadosamente diseñado, una aproximación holística al tratamiento de la infertilidad deriva en unos mayores beneficios para nuestros pacientes”.
A pesar de esto, un segundo estudio ha concluido que a pesar de que las terapias alternativas eran populares entre las parejas que seguían tratamientos de infertilidad, estas no hacían en ningún caso que las mujeres se quedaran embarazadas con mayor facilidad.
Un equipo de la Universidad de California, en San Francisco, hizo una encuesta entre 431 parejas que se sometían a este tipo de tratamientos, hallando que un 28 por ciento de ellas habían intentado algún tipo de medicina alternativa, la mayoría acupuntura o hierbas, pero que sin embargo eso no les condujo necesariamente a poder concebir con mayor facilidad.