En esta edición examinaremos una industria que si bien ahora parece titubear en el exterior, en China da signos de encontrarse en alza. Hablamos de la industria de las telecomunicaciones.
A principios de año, la Administración Nacional de Industria y Comercio concedió a tres compañías las licencias necesarias para operar con telefonía móvil de tercera generación o 3G. La iniciativa, largamente esperada, podría proporcionar una inversión en infraestructura de miles de millones de dólares, entre otros beneficios. A medida que la crisis continúa pasando factura a la economía china, muchos ven en las comunicaciones 3G la siguiente oportunidad de crecimiento.
En el primero de cinco capítulos, les explicaremos porqué el momento es crucial, cuáles son algunas de las oportunidades y a qué desafíos se enfrenta la industria de las telecomunicaciones en China.
En el siguiente capítulo nos acercaremos a las tres compañías que recibieron las licencias para operar con 3G, sus agendas y los últimos avances y cómo la competencia entre ellas se acentúa. No se lo pierdan.
Ha pasado mucho tiempo desde que se empezara a hablar de ellas. Sin embargo, tras una década desde que vieran la luz en el extranjero, las comunicaciones 3G despegan en China. El Ministerio de Industria e Informática concedió tres licencias para operar en 3G en el mes de enero. Los afortunados fueron los tres operadores chinos de telecomunicaciones. A China Mobile, el mayor de todos, se le confirió la gestión del estándar nacional de 3G TD-SCDMA. Las otras dos compañías, China Telecom y China Unicom, recibieron licencias para trabajar con el estándar creado en Estados Unidos, CDMA2000, y Europa, el WCDMA, respectivamente.
3G se refiere a la tercera generación de estándares de telecomunicaciones y tecnología móvil. La primera generación, desarrollada en los 80, permitía la realización de llamadas de teléfono mediante la transmisión de la voz. La segunda generación, muy extendida en China actualmente, ofrece sencillos servicios de intercambio y almacenamiento de datos como los mensajes de texto. Sin embargo, los expertos en la industria consideran que la tercera generación supone un gran paso adelante. Esta tecnología permite la transferencia de información a gran velocidad gracias al empleo de la banda ancha. También da la posibilidad a los operadores de ofrecer un rango de servicios más amplio y más sofisticado, mientras la capacidad de la red es más dinámica.
Sin embargo, no se puede negar que ahora muchas industrias, incluida la de las telecomunicaciones, estén atravesando tiempos difíciles. Desde la segunda mitad de 2008, no han llegado más que malas noticias, una detrás de otra. Decenas de miles de personas han perdido su empleo. Los fabricantes del sector de las telecomunicaciones, incluyendo gigantes como Nokia, Ericsson y Alcatel-Lucent, han tenido que prescindir de un elevado número de trabajadores. Unos ingresos cada vez menores y pérdidas consecutivas en cada trimestre han dañado enormemente el ya descorazonador panorama. Motorola registró un retroceso de 3 mil 580 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2008. En enero de 2009, la canadiense Nortel Networks tuvo que solicitar protección ante la sombra de la bancarrota.
En tiempos tan duros para la economía, la entrada de China en el mercado de la tecnología 3G se considera como una de las oportunidades más eficaces para la recuperación del sector en todo el mundo. A pesar de que el nivel de aceptación ha sido menor que en los países del oeste de Europa, el mercado chino es el mayor del mundo con 600 millones de usuarios. Una cifra que representa una quinta parte del total del planeta.
Nueva tecnología significa nueva infraestructura. El Ministerio de Industria e Informática estima que la construcción de infraestructuras 3G en China alcanzará los 42 mil millones de dólares y que también impulsará el desarrollo y el crecimiento de las industrias relacionadas como la de los semiconductores, equipamiento y software. Los expertos estiman que, en los próximos dos o tres años, podrían verterse en la economía más de 300 mil millones de dólares en inversiones, lo que representa entre medio y un punto porcentual del PIB de China.
El desarrollo de las redes de 3G también ha experimentado un importante avance al estimular la demanda interna. Los expertos predicen que las ventas de teléfonos móviles pasarán de cerca de cero a 45 mil millones de dólares en sólo tres años. Además, las redes 3G permiten ofrecer numerosos servicios multimedia y aplicaciones de banda ancha, así como acelerar la velocidad de tranmisión de datos y de acceso. Unas posibilidades que acercan a los usuarios a una nueva era en la comunicación diaria. Las video llamadas, la posibilidad de ver la televisión a través del móvil, acceso a internet de alta velocidad desde cualquier parte o una mayor velocidad de descarga llegarán pronto.
Sin embargo, convencer a los consumidores de las maravillas de la tecnología 3G llevará algo de tiempo. La mayoría de los expertos en la industria coinciden en la creencia de que estos servicios comenzarán a popularizarse en todo el país en dos o tres años.