En un recientemente celebrado simposio sobre la procreación y protección de reptiles anfibios en China se concluyó que los reptiles anfibios inmigrados de otras zonas han llegado a representar una seria amenaza para las especies nativas, y han afectado gravemente al ecosistema local.
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Subdivisión Herpetológica de la Sociedad Zoológica de China han hecho una seria advertencia sobre la necesidad de contener la proliferación de la tortuga de orejas rojas y otros animales herpetológicos foráneos en el ambiente silvestre de China.
La tortuga de orejas rojas, llamada también “tortuga brasileña”, tiene origen en el centro-sur de Estados Unidos y se ha extendido fuera de su lugar de origen, invadiendo diversas regiones de Europa, África, Australia y Asia, así como otras zonas del continente americano.
Esta tortuga ha sido incluida en la lista de las cien especies foráneas más peligrosas del mundo, publicada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), debido a que su fuerte capacidad de adaptación a nuevos ambientes le permite ocupar con facilidad el hábitat ajeno, destruyendo la cadena alimenticia local y poniendo en gran peligro el equilibrio ecológico natural.
Todo ello, unido al hecho de que esta especie de tortuga puede cruzarse y procrearse con las especies autóctonas de agua dulce, ha provocado la reducción de las especies nativas hasta llevarlas en muchas ocasiones a la extinción, generando la desaparición de los genes característicos de las mismas y afectando seriamente a su diversidad hereditaria.
Además, la tortuga de orejas rojas es el principal responsable de la propagación de la salmonella, ya que el 85 por ciento de las tortugas criadas de esta especie, y en especial sus crías, son portadoras de salmonella paratyphi, que se puede contagiar a otros animales cuya temperatura corporal es constante, incluido el ser humano.
La invasión de especies foráneas supone un mal público de alcance internacional. China se ha convertido en uno de los países que sufren más seriamente la invasión biológica, tanto por parte de esta especie como de otras, por ejemplo la chelydra serpentina, la tortuga de concha blanda de Florida y la rana toro, que en la actualidad están siendo criadas masivamente sin tener en cuenta los riesgos que esto comporta.