
El 28 de noviembre de 2008, un avión civil de diseño exclusivamente chino, el ARJ21-700, completó su primer vuelo Beijing-Shanghai, marcando con ello un hito en la historia de la aeronáutica china, y el arranque formal del plan del gobierno para la construcción nacional de aviones de gran tamaño, uno de los puntos prioritarios del plan de inversión estatal de 4 billones de yuanes aprobado por el gobierno.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico define la producción de este tipo de aviones como uno de los pilares de la economía basada en el conocimiento, aunque en la actualidad, sólo Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea poseen la capacidad de fabricarlos.
El primer modelo de aviones de gran formato de fabricación nacional, denominado C919, puede soportar un peso superior a 100 toneladas en el momento de despegue, y puede ser tanto de uso militar como de uso civil, los cuales cuentan con más de 150 asientos para pasajeros. En 2007, el proyecto fue ratificado oficialmente por el gobierno, mientras que las características del diseño y la fabricación de los modelos fueron hechos públicos en mayo de 2008 por la Corporación Estatal de Aviación Comercial de China.
Jin Zhuanglong, gerente general de la Corporación Estatal de Aviación Comercial de China, comentó que “La fabricación nacional de este tipo de aviones se enfrenta aún a muchas barreras tecnológicas que hay que superar, pero nuestra Corporación ha reunido a todos los especialistas del país —cerca de 400 científicos y técnicos de más de 40 entidades— para discutir sobre el plan, y de esta colaboración ha surgido el proyecto preliminar del avión C919.”
El avión C919, que está previsto que realice su primer vuelo en 2014, vendrá equipado con un motor de nueva generación más avanzado que el del Boeing 737, aunque, en una primera etapa y debido a que la investigación para el desarrollo del motor de estos aviones es especialmente difícil y larga, el avión llevará incorporado un motor adquirido en el mercado internacional, en vez de uno de fabricación nacional.
Ahora el tiempo apremia y la etapa inicial juega un papel clave. Zhang Qingwei, presidente de la mencionada corporación, declaró que el proyecto necesitará una inversión de 60 mil millones de yuanes en los próximos tres a cinco años y, para su colocación final en el mercado, en 2016, requerirá un total de 200 mil millones.