En la búsqueda de planetas parecidos a la tierra, científicos dieron el pasado martes con dos lugares que se parecen exageradamente a nuestro hogar. Uno casi nos iguala en talla y el otro posee una situación perfecta.
Investigadores europeos señalaron que no sólo han encontrado el planeta extrasolar más pequeño descubierto hasta el momento, llamado Gliese 581 E, sino que además se han percatado de que un planeta vecino descubierto anteriormente, el Gliese 581 D, se encuentra en una zona habitable de condiciones excelentes para el desarrollo de vida.
“El Santo Grial de la investigación sobre este planeta extrasolar es el descubrimiento de un planeta rocoso parecido a la Tierra en la « zona habitable »”, señaló Mayor, astrofísico de la Universidad de Ginebra, Suiza.
Un experto americano tildó el descubrimiento del pequeño planeta de “extraordinario”.
La Organización Europea de Investigación Astronómica hizo pública en el Hemisferio Sur el martes 21 de abril de 2009 una reproducción artística del “Planeta E”, en primer plano a la izquierda. El investigador de dicho planeta extrasolar, Michel Mayor, anunció el martes el descubrimiento del más ligero planeta extrasolar encontrado hasta el momento. El planeta “E”, que se encuentra dentro del famoso sistema Gliese 581, en la constelación de Libra, a 20,5 años luz (192 billones de km o 119 billones de millas), tiene una masa que roza el doble de la de la tierra. La masa del Gliese 571 E es sólo 1,9 veces la de la tierra –mientras que planetas encontrados previamente fuera de nuestro sistema solar rozaban el tamaño del enorme Júpiter que, según la NASA, podría equivaler a 1000 tierras.
El Gliese 581 E se encuentra cerca de la estrella más cercana, siendo demasiado caluroso para albergar vida. Además, Mayor afirma que su descubrimiento en un sistema solar a 20,5 años solares de la Tierra es “un buen ejemplo de que estamos progresando en la detección de planetas parecidos a la tierra”.
Los científicos descubrieron asimismo que la órbita del Gliese 581 D, encontrado en 2007, estaba situada en la “zona habitable” –una región que gira en torno a una estrella parecida al sol que podría permitir agua en estado líquido en la corteza del planeta, añadió Mayor.
El investigador habló el martes en la Universidad de Hertfordshire con motivo de una rueda de prensa durante la Semana Europea de Astronomía y Ciencia Espacial.
El Gliese 581 D es probablemente demasiado grande para estar hecho exclusivamente de materiales rocosos, declaró Stephane Udry, astrónomo compañero y miembro del equipo, añadiendo que era posible que el planeta dispusiese de un “enorme y profundo” océano.
“Es el primer candidato serio a « mundo con agua »”, señaló Udry.
Geoff Marcy, el mayor competidor en la caza de planetas de Mayor, de la Universidad de California, Berkeley, aplaudió el descubrimiento del Gliese 581 E y lo tildó del “más atractivo descubrimiento” en cuanto a planetas extrasolares, esto es, fuera del sistema solar.
“Este hallazgo es absolutamente extraordinario” declaró Marcy a la Prensa Asociada vía correo electrónico, considerándolo un paso significativo en la búsqueda de planetas parecidos a la Tierra.
Mientras el Gliese 581 E resulta demasiado cálido para albergar vida, “demuestra que la naturaleza fabrica estos pequeños planetas, probablemente en grandes cantidades”, señala Marcy. “Seguro que la galaxia contiene miles de millones de planetas pequeños y parecidos a la tierra parecidos al que se acaba de descubrir”.
Se han encontrado cerca de 350 planetas en nuestro sistema solar, aunque casi todos parecen poco idóneos para albergar vida.
Muchos estaba demasiado cerca o lejos de su sol, lo que les hace demasiado fríos o cálidos para que haya vida. Otros eran demasiado grandes y parecían gigantes de gas inhabitables, como Júpiter. Aquellos demasiado pequeños resultaban difíciles de detectar a primera vista.
Los planetas Gliese 581 D y E están situados en la constelación de Libra y orbitan alrededor de la galaxia Gliese 581.
Como el resto de planetas que rodean esta estrella (los científicos han descubierto al menos 4 más), el Gliese 581 E se encontró con la ayuda del telescopio del Observatorio Europeo del Sur en La Silla, Chile.
El telescopio dispone de un instrumento especial que parte la luz para buscar señales acústicas de movimiento en diferentes longitudes de onda, que pueden revelar la existencia de otros mundos.
“Este gran trabajo demuestra el potencial de éste método de detección” expone Lisa Kaltenegger, astrónoma del Centro para la Astrofísica Harvard-Smithsonian.