Coches híbridos
BYD empezó a vender su modelo híbrido, llamado F3 modo dual o F3DM, en diciembre. El vehículo puede recargarse en un enchufe convencional, y cuenta también con un pequeño motor de gasolina. BYD es conocida por sus baterías para teléfonos móviles. Su mayor accionista, Warren Buffett, planea sacar al mercado un modelo completamente eléctrico, el E6, a finales de este año, lo que podría convertir a este modelo en el primero de este tipo que se comercializa a escala mundial.
Otros fabricantes de vehículos con sede en China han estado desarrollando vehículos híbridos o cien por cien eléctricos. Por ejemplo la empresa con base en Wuhu Chery Automobile ha construido un modelo híbrido, el A5, y presentado un prototipo de su modelo cien por cien eléctrico, el S18, en febrero, mientras que Shanghai General Motors Ltd, la compañía que poseen al cincuenta por ciento General Motors Corp y SAIC Motor Corp, presentaron también el Buick LaCrosse Eco-hybrid en China el pasado mes de julio.
Estos caros modelos, sin embargo, no han conseguido todavía salir de las salas de ventas de automóviles. El F3DM de BYD se puede adquirir por unos 150 mil yuanes, lo que lo hace un treinta o cuarenta por ciento más barato que el Toyota Prius que también se comercializa en China, pero que aún con ello tiene un precio que dobla el coste de un vehículo similar de gasolina. El Toyota Prius, por su parte, cuenta con una batería que permite acumular energía del motor para dar potencia al coche, y ha conseguido colocar 3.465 unidades de 2006 a 2008 en China, menos de lo esperado, de acuerdo con las declaraciones del analista de Ricon Xia, Daiwai.
Programa de “coches verdes”
China dio el pasado mes de enero un paso en su voluntad de impulsar el uso de “coches verdes” ofreciendo cerca de quinientos mil yuanes en subvenciones para compañías y agencias que utilicen este tipo de vehículos en sus parques automovilísticos.
Mientras que esto fue visto de forma positiva por parte de los fabricantes de este tipo de vehículos, los expertos dicen que es una medida insuficiente para crear una demanda fuerte, a menos que estos subsidios se extiendan a los consumidores particulares.
Según el analista de JP Morgan Charles Guo, “extender los subsidios al mercado de masas sería un incentivo muy potente, pero que requeriría de mucho dinero”. Guo también dijo que “aún habrá algunos debates para discutir si estas medidas son o no necesarias, por lo que no parece que este programa pueda implantarse a corto plazo”
Por ahora, Beijing está más concentrado en la consolidación de su fragmentaria y abarrotada industria del automóvil, aunque se espera del gobierno de la ciudad que haga público pronto un plan detallado que permita a las grandes compañías estatales asumir el control de los pequeños fabricantes.