Tras ganar el derecho de organización para las Olimpiadas 2008 en el 2001, la opinión pública internacional se ha concentrado en solucionar el atasco de tránsito y el tratamiento de la contaminación atmosférica a la que se enfrenta Beijing.
A diferencia de la mejora gradual en la calidad de aire durante los últimos años, el problema de la obstrucción de tránsito sigue yendo de mal en peor.
De acuerdo con el subdirector de la Comisión Municipal de Tránsito de Beijing, Liu Xiaoming, según mostraron investigaciones del 2005, el 29,8% de los ciudadanos beijineses optaron por viajar en autobuses públicos, cifra superior al 60% en grandes ciudades internacionales como París, Tokio (87%), Nueva York y Londres. Al mismo tiempo, los autos ocuparon el 68,9% del total de vehículos en circulación, cargando el 29,8% de viajeros; sin embargo, en las mismas circunstancias el 10,2% de los autobuses públicos transportaron al 29,2% de pasajeros. La carga de los coches sobre las carreteras comparada con la del transporte público es cinco o seis veces mayor, razón por la que Beijing debe desarrollar con prioridad los servicios en esta materia.
|