BEIJING, 12 mar (XINHUA/SPANISH.CHINA.ORG.CN) - Las medidas de austeridad propuestas por el gobierno griego han generado el descontento entre la población del país, como demostró ayer jueves la alta participación, de al menos 23.000 personas, en una manifestación frente al Parlamento que protestaba por la falta de liquidez del gobierno, el aumento en los impuestos, o la congelación de las pensiones. A pesar de las protestas, la mayoría de los griegos considera que el gobierno seguirá adelante con sus medidas.
La manifestación, mayoritariamente pacífica, se sumaba a la que ya es la tercera huelga general del país en lo que va de mes, y que fue convocada nuevamente por los dos sindicatos más importantes del país, el GSEE, del sector privado y el ADEDY, del público, que conjuntamente representan a más de cinco millones de trabajadores. Como consecuencia de la misma, los vuelos tuvieron que ser suspendidos en el país, el transporte público quedó bloqueado y ni escuelas ni hospitales abrieron sus puertas. El seguimiento de la huelga ha sido masivo, y ha afectado incluso a la policía, los bancos o los bomberos, además de a la programación de los canales de televisión y radio.
Por otro lado, la policía reprimió con gas lacrimógeno y granadas de impacto a los cerca de 50 jóvenes encapuchados que atacaron a las fuerzas de seguridad durante la manifestación, lanzándoles piedras y cócteles molotov, y rompiendo además escaparates e incendiando cubos de basura y vehículos estacionados en los alrededores. Según la policía, un total de 16 manifestantes fueron detenidos tras los incidentes, y dos agentes de la policía resultaron heridos. A pesar de todo, el enfrentamiento no fue tan violento como el ocurrido en 2008, derivado de la muerte de un joven por un disparo de la policía.