

BEIJING, 12 mar (XINHUA/SPANISH.CHINA.ORG.CN)El nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, asumió ayer jueves su cargo en la sede del Congreso Nacional en Valparaíso en medio de fuertes réplicas del terremoto del pasado 27 de febrero, la más importante de 7,2 grados en la escala de Richter, que sacudieron asientos y focos, creando cierto nerviosismo entre los ilustres invitados que asistieron a la ceremonia, entre ellos siete presidentes de Latinoamérica, el príncipe Felipe de Borbón, o Yin Weimin, ministro de Recursos Humanos y Seguridad Social de China.
Piñeira es el primer presidente proveniente de un partido de derecha investido en Chile desde que en 1990 el país dejara atrás la dictadura de Augusto Pinochet y volviera a la democracia con el gobierno de Patricio Aylwyn, del grupo de la Concertación. La elección de Piñeira, por lo tanto, podría considerarse un giro histórico en la política chilena, como lo es también, sin lugar a dudas, que Guillermo Tellier, presidente del Partido Comunista de Chile, haya tenido acceso por primera vez desde 1973 a un sillón de diputado en el Congreso.

Después de que Michelle Bachelet se quitara la banda presidencial según marca el protocolo, el nuevo mandatario, de 60 años, la recibió de manos del presidente del Senado, Jorge Pizarro, en medio del alboroto contenido que estaban provocando las réplicas y de las primeras notas del himno nacional que ponían punto final a la ceremonia. Inmediatamente después de que el nuevo presidente jurara su cargo, las autoridades ordenaron la evacuación de los 1.300 invitados de la sala por razones de seguridad. Momentos antes, por otro lado, el ejército había anunciado la alerta por tsunami como medida preventiva, la cual fue levantada horas después.
Tras la investidura, Piñeira suspendió el almuerzo con las autoridades para dirigirse hacia Rancagua, donde se ha registrado el epicentro del más fuerte de los seísmos y donde se ha declarado el “estado de catástrofe”, para conocer los daños sufridos. El nuevo presidente tiene además programado desplazarse a Concepción, donde anunciará la firma del primer proyecto de reconstrucción nacional y dará a conocer la composición del comité encargado de la tarea.
El mandatario declaró tras la investidura que "queremos construir un país mejor del que teníamos antes, no solamente levantar nuestras oficinas, nuestros hospitales, nuestras viviendas, sino que hacerlo mejor, y también levantar el alma de nuestro país. El pueblo chileno va a estar a la altura de este desafío y vamos a ser capaces no sólo de reconstruir nuestro país sino que también a ese gran salto adelante a ser un país sin pobreza, desarrollado".
Pasadas las siete de la tarde, Piñera llegó al Palacio de La Moneda, donde recibió el saludo de las autoridades nacionales, ministros y subsecretarios, y de las delegaciones extranjeras, y pronunció su primer discurso como presidente desde el segundo balcón del Palacio de La Moneda.