La jefa del Programa de las Naciones Unidos para el Desarrollo (PNUD) resaltó hoy la necesidad de que existan buenas políticas sociales que ayuden a América Latina a manejar el impacto de la crisis económica global, la cual amenaza con destruir el progreso conseguido en la región en términos de lucha contra la pobreza y otros padecimientos socioeconómicos. "La región está en camino de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs), pero los efectos de la crisis global económica -en combinación con la crisis alimentaria- amenazan con poner en riesgo las ganancias", dijo Helen Clark, administradora del PNUD, en relación a los objetivos establecidos globalmente para acabar con la pobreza, el hambre, el analfabetismo y otros para problemas para el año 2015. "Por esta razón, las políticas sociales juegan un papel principal dentro de la promoción del desarrollo humano y la región muestra varios buenos ejemplos, particularmente a través de los programas de transferencia de dinero condicional", dijo, durante el tercer Foro de Pensamiento Social Estratégico en América Latina, una reunión de dos días inaugurada hoy en la sede de la ONU en Nueva York.
De acuerdo con lo pronosticado por un reporte de la ONU publicado en noviembre pasado, la crisis económica global aumentó el número de pobres en Latinoamérica en nueve millones durante 2010 y añadió otros 2,5 millones de individuos a las filas de los desempleados en la región. Los gobiernos de la región actuaron rápidamente, mencionó el PNUD en un comunicado, varios fortalecieron sus planes de seguridad laboral y sus programas sociales como un medio para mitigar los efectos negativos de la crisis. Los programas de transferencia de dinero condicional han tenido un papel importante en el diseño de políticas sociales de este tipo, señaló el PNUD, citó al programa Oportunidades en México, Bolsa Familia en Brasil y Familias en Acción en Colombia, los cuales en conjunto con otros programas están beneficiando a más de 22 millones de hogares en 17 países de la región. El foro, formado para discutir las innovaciones en política social para responder a la crisis económica, fue inaugurado por el ganador del Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus, un economista y pionero en el campo del microcrédito de Bangladesh, y también incluye la participación de más de 35 ministros y funcionarios a cargo de asuntos sociales de 17 países de Latinoamérica. Fin