
La semana pasada, un supuesto ataque terrorista perpetrado con una bomba de fabricación casera contra un tren nocturno de lujo, que cubría la ruta entre Moscú y San Petersburgo, acabó con las vidas de 27 personas.

Putin afirmó que el incidente demuestra que la amenaza del terrorismo sigue siendo muy alta, y que las agencias de mantenimiento del orden deben actuar para evitar que ocurran estos atentados.