
Además de los trabajadores de estos museos, los empleados del Ministerio de Cultura en París también abandonaron sus trabajos para presionar al gobierno para que sustituya a los funcionarios públicos jubilados inyectando más fondos.
El Louvre recibió alrededor de 8,5 millones de visitantes el año pasado, convirtiéndolo en el museo más visitado de París y el Centro Pompidou se quedó en segundo lugar con 5,5 millones de visitantes en el mismo año.
Los medios de comunicación locales señalan que la huelga podría dañar el negocio de los restaurantes, hoteles y tiendas, que dependen mucho del turismo en ciudades francesas, en especial en París, la ciudad más visitada del mundo.