Los jefes de gobierno de la Commonwealth destacaron hoy domingo el éxito del encuentro número 61 de la organización, celebrado desde el viernes en Puerto España, Trinidad y Tobago, gracias a la consecución de una declaración climática para Copenhague.
"Hemos sido capaces de obtener una gran cantidad de trabajo", dijo el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, al explicar que además de la declaración climática también lograron otros cinco documentos sobre la situación económica mundial, la población joven y el ingreso de Ruanda.
Los líderes de la Commonwealth emitieron el sábado una declaración especial de 14 sentencias sobre el cambio climático, la cual denominaron "el desafío de nuestro tiempo" ante la amenaza existencial del calentamiento global.
Manning realizó estas declaraciones durante una conferencia de prensa compartida, justo después de concluir de manera oficial la ceremonia de clausura de la también denominada Mancomunidad de Naciones, en el hotel Hyatt Regency de la capital tritense.
"Puerto España se va a conocer en la historia como el lugar donde las voces de los pequeños pueblos de las islas del Pacífico y de los países de Africa se escuchó al orientar las denuncias hacia Copenhegue", expresó el primer ministro de Papúa Nueva Guinea, Michael Thomas Somare.
Al respecto, el secretario general de la Commonwealth, Kamalesh Sharma, afirmó que "hemos estando ayudando a los estados más pequeños y también demostrado que un bosque vivo vale más que uno muerto. A través de la construcción de capacidades, financiamiento y tecnología, pondremos los principios en práctica".
En este sentido, Sharma recordó que la declaración climática apoya la propuesta europea que plantea la creación de un fondo verde de 10 mil millones de dólares anuales y durante tres años consecutivos, hasta 2012.
La creación del fondo ambiental que apoyará a los países más pobres, así como las naciones en vías de desarrollo, permitirá facilitar su adaptación a la próxima decisión de Copenhague sin afectar su crecimiento particular.
Por su parte, el presidente de Sudáfrica, Jacob Gedleyihlekisa Zuma, se expresó muy orgulloso y afirmó que el tema de la cumbre de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Copenhague, Dinamarca, necesitaba jefes de gobierno porque es un tema muy serio.
El representante africano aplaudió la innovación de invitar a personas ajenas a la comunidad con el fin de abordar un tema importante, al recordar la participación del secretario general de ONU, Ban Ki-moon; el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy; y el primer ministro de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, durante las primeras sesiones.
Ante los desastres climáticos que aquejan a la gran mayoría de sus integrantes la Commonwealth centró su atención desde el primer momento en la próxima cumbre climática de la ONU del 7 al 18 de diciembre, y además en el tema económico por la crisis mundial.
Un total de 32 de jefes de gobierno, 6 primeros ministros o vicepresidentes y 11 representantes especiales se congregaron en la isla caribeña, la gran mayoría de los integrantes fueron colonos de Gran Bretaña.