La XIX Cumbre Iberoamericana se inauguró hoy en la localidad portuguesa de Estoril, ubicada a unos 25 kilómetros de Lisboa, con la asistencia de 14 de los 22 mandatarios de los países integrantes.
El tema central de esta cumbre es "La Innovación y el Conocimiento", sin embargo en la agenda se incluyen también la crisis económica, el cambio climático, la crisis política de Honduras y el conflicto colombo-venezolano.
En la ceremonia celebrada en la Torre de Belén brindaron discursos el primer ministro portugués José Socrates, el secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, y los presidentes de El Salvador, Mauricio Funes, y de Portugal, Aníbal Cavaco Silva.
Funes entregó a su colega portugués la Presidencia de la Secretaría Pro Témpore de la Cumbre Iberoamericana, la cual ostentará hasta la próxima cumbre prevista para el 2010 en Argentina.
Los oradores destacaron la importancia de la celebración de esta cumbre y los desafíos que enfrenta la comunidad iberoamericana para mantener la senda del desarrollo económico y la estabilidad política en la región, al reiterar su compromiso para desarrollar la cooperación.
Asisten a la cumbre los jefes de Estado y de gobierno de España, Portugal y Andorra, los gobernantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Perú y República Dominicana, y están ausentes por diferentes motivos los de Venezuela, Uruguay, Paraguay, Nicaragua, Guatemala, Honduras, Bolivia y Cuba.
Por primera vez desde que comenzaron estos encuentros están ausentes 14 mandatarios.
La cumbre se ha convertido en un espacio de diálogo, concertación de políticas y cooperación, basados en afinidades históricas y culturales y en convergencia política y cooperación para el desarrollo.
En Estoril, los líderes ibroamericanos enfrentan viejos y nuevos conflictos latinoamericanos.
Las discusiones más complejas son el golpe de Estado de Honduras y el convenio entre los gobiernos de Bogotá y Washington para el uso de siete bases militares por tropas estadounidenses en Colombiao, lo cual es visto como una amenaza por el resto de las naciones.
Los mandatarios intentarán avanzar en la conformación de un concepto de Innovación amplio, que haga referencia a las mejoras tecnológicas y de productividad, la cual responda a las necesidades sociales.
Al final de la cumbre, los mandatarios aprobarán la declaración final, donde lanzarán el proyecto "Iberoamérica Innova", promovido por Brasil, España y Portugal para impulsar proyectos de innovación en el sector empresarial con el apoyo financiero de España.
Al igual que en otras cumbres, se adoptarán también resoluciones especiales sobre la cumbre del Cambio Climático de Copenhague, la Crisis Económica y la lucha contra el narcotráfico,
Las cumbres anteriores se realizaron en Guadalajara, México (1991), Madrid, España (1992), Salvador de Bahía, Brasil (1993), Cartagena, Colombia (1994), Bariloche, Argentina (1995), Santiago de Chile (1996), Isla Margarita, Venezuela (1997), Oporto, Portugal (1998), La Habana, Cuba (1999) y Ciudad de Panamá (2000).
El resto tuvieron como sedes Lima, Perú (2001), Bávaro, República Dominicana (2002), Santa Cruz de la Sierra, Bolivia (2003), San José, Costa Rica (2004), Salamanca, España (2005), Montevideo, Uruguay (2006), Santiago de Chile (2007) y San Salvador, El Salvador (2008). Fin