El número de personas que fueron abatidas en la gran masacre del lunes de periodistas, civiles y familiares de políticos filipinos en la volátil región meridional de este país alcanzó a 52, según informó la policía, mientras que más cadáveres han sido recuperados.
El comandante de la policía regional, el superintendente jefe Josefino Cataluna dijo el miércoles que las personas bajo su mando han recuperado seis cadáveres más hasta ahora en la aldea de Masalay.
Entre las víctimas que se recuperaron se encuentra Ernesto Maravailla, un reportero de una estación de radio con sede en la ciudad meridional de Koronadal, y Henry Araneta, un periodista de televisión.
Al mismo tiempo, los representantes de la ley recuperaron tres vehículos.
El portavoz de la policía filipina, el superintendente jefe Leonardo Espina, dijo que aún están reuniendo evidencia contra el influyente gobernador de Maguindanao, Andal Ampatuan, y su hijo, quienes se sospecha están tras la masacre.
No obstante, Espina añadió que no llamarán a los sospechosos a un interrogatorio. Fin