La III Cumbre Empresarial China-América Latina es una posibilidad muy útil para tratar estratégicamente la post-crisis y los vínculos que China y Asia Pacífico tienen con América Latina y el Caribe, según la Comisión Económica de Naciones Unidas para la región (CEPAL).
En entrevista con Xinhua, el director de Comercio e Integración de ese organismo, Osvaldo Rosales, dijo hoy que la tercera conferencia, que comienza mañana en Bogotá, Colombia, "se realiza en un momento importante para las economías china y latinoamericanas, las cuales dan señales de que están saliendo de la crisis global".
Resaltó que "lo que comprobamos en nuestros estudios en la CEPAL es que el vínculo comercial de los países de la región con China ha dado saltos espectaculares en esta primera década del siglo XXI".
Esa cita de negocios, que concluye el miércoles, tiene el lema "Reforzando la Confianza para Vencer la Crisis e Impulsando el Desarrollo Conjunto de China y América Latina" y contará con la asistencia de centenares de empresarios chinos y latinoamericanos.
Rosales, quien ha participado en las dos reuniones anteriores (Santiago de Chile 2007 y Harbin, China, 2008) anunció que en Bogotá la CEPAL presentará la versión digital en chino mandarín de su informe 2008 sobre la cooperación económica y comercial entre América Latina y China.
El estudio plantea que "los altos niveles de crecimiento previstos para China la convertirán en el polo más importante de la economía global en los próximos años y crearán un mercado de enorme potencial para las exportaciones de América Latina y el Caribe".
Señaló que está previsto que la edición impresa de este documento sería presentada en China en fecha próxima con la asistencia de la secretaria ejecutiva de CEPAL, Alicia Bárcena.
El funcionario destacó las cifras que dan testimonio de la presencia china en la economía mundial, indicando que "China estaría desplazando a Alemania como primer exportador mundial de bienes y, en segundo lugar, China estaría desplazando a Japón como la segunda economía mundial".
Dijo que la discusión es si China sobrepasará a Japón como la segunda mayor economía del mundo este año o en 2010, debido a que la economía de Japón se ha contraído 5 por ciento y la de China ha crecido entre 8 y 8,5 por ciento.
"Es posible que ese desplazamiento ocurra este año", afirmó.
China es el primer mercado para las exportaciones de Brasil y Chile, y el segundo para las de Argentina, Perú y Costa Rica.
En general, todos los países de la región tienen relaciones económicas con el gigante asiático, que ha suscrito tratados de libre comercio con Chile y Perú.
Recordó que a fines de 2008, poco antes de la Cumbre Empresarial de Harbin, "China produjo el Libro Blanco sobre las relaciones con América Latina y el Caribe, el que contiene una agenda de trabajo interesante que la región podría replicar".
Afirmó que "China concretó el año pasado su ingreso al BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y entendemos que está evaluando su ingreso en la CEPAL, después que lo hicieron Japón y Corea".
A su juicio, hay condiciones para que la relación entre China y América Latina pasen a una nueva fase, donde sin abandonar los crecientes intercambios comerciales, "podamos transitar hacia una fase de acuerdos de comercio globales a nivel de sectores y acuerdos de inversión en ámbitos como la energía, la infraestructura y otros".
Rosales comentó que "este acercamiento podía verse beneficiado con una agenda de trabajo que América Latina podría consensuar a nivel de inversión y comercio, incluyendo aspectos de infraestructura, energía, turismo, educación, ciencia y tecnología".
La estrategia consiste en generar ambiciosos proyectos, primero con China y luego con otras economías de Asia Pacífico, como Singapur, Corea del Sur y otras, que están también expectantes en términos de una relación más profunda con la región.
Según la CEPAL, para avanzar en estos temas se podrían establecer grupos técnicos que vayan trabajando en propuestas concretas, de manera de crear condiciones para llegar a las reuniones cumbres presidenciales, similares a las que China tiene con Africa y Europa.
"Este es el desafío en perspectiva", subrayó Rosales. La CEPAL apuesta también a desarrollar la colaboración de mutuo beneficio con China en el campo de la innovación, considerando que los países latinoamericanos tienen no sólo recursos naturales, sino también recursos humanos calificados y en la aplicación de conocimiento, como el caso de la biotecnología.
Rosales mencionó los avances en biotecnología en Brasil, Cuba, Argentina, Uruguay y Costa Rica, y se preguntó: ¿Existirá la posibilidad de que estos esfuerzos de estos países podrían coordinarse tras un proyecto común con la contraparte china, a nivel de centros tecnológicos, universidades y conglomerados económicos?
En su opinión, ello "es más que factible". Sostuvo que "la cooperación entre socios latinoamericanos podría generar mejores condiciones de escala y sinergia, para que exista un mayor interés de parte de actores chinos en estos proyectos y se creen condiciones para una inversión mucho más amplia de China en nuestros países".
Indicó que "esa es una tarea que se podría impulsar desde allá y desde acá", porque actualmente es reducido el nivel de inversión de China en América Latina respecto de los altos niveles de comercio que mantiene con la región. Fin