La comunidad internacional debería pasar de "crear normas para la protección de los niños" a "aplicar las normas en diferentes contextos", indicó una representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en vísperas del Día Universal del Niño, que se celebra el 20 de noviembre. También instó a aunar esfuerzos para "lograr un mundo libre de violencia para los niños".
En una entrevista exclusiva con Xinhua, Radhika Coomaraswamy, representante especial del secretario general de la ONU para Infancia y Conflictos Armados, dijo que, comenzando por la Cumbre Mundial sobre la Infancia de 1990, las Naciones Unidas han prestado cada vez más atención internacional a la difícil situación de los niños afectados por los conflictos armados.
Definiendo la cuestión de la infancia y los conflictos armados como "un asunto inicialmente invisible", Coomaraswamy indicó que se habían logrado destacados progresos desde que Graca Machel, ex ministra de Educación de Mozambique, enviase su informe sobre la materia a la Asamblea General de la ONU en 1996 como experta independiente del organismo.
Desde entonces, se ha establecido un marco para la protección en términos de leyes y principios, le dijo Coomaraswamy a Xinhua, puntualizando que ahora existe un Tribunal Penal Internacional para tratar los asuntos de los niños soldados.
Elogió el activo compromiso del Consejo de Seguridad de la ONU al establecer mecanismos de vigilancia e información en los países con conflictos, a fin de supervisar las seis violaciones más graves de los menores, entre las que figuran asesinatos y mutilaciones, reclutamiento o uso de niños soldados, violaciones y otros abusos sexuales graves, secuestros, ataques contra escuelas y hospitales y negación del acceso de ayuda humanitaria.
"El Consejo de Seguridad ha adoptado pasos sin precedentes sobre la materia", afirmó Coomaraswamy, quien también es subsecretaria general de la ONU.
No obstante, consideró que la implementación de las normas y estándares establecidos sigue siendo un problema.
"Como dijo mi predecesor, debemos pasar de una era de creación de normas a una era de aplicación. El gran reto que tenemos por delante es aplicar las normas en los diferentes contextos", subrayó Coomaraswamy.
Este 20 de noviembre también se conmemora el XX aniversario de la Convención de los Derechos del Niño. Como parte de la convención, el Protocolo Opcional de la Convención de los Derechos del Niño sobre la Involucración de Niños en Conflictos Armados ha sido firmado y ratificado por más de 130 países en todo el mundo.
Coomaraswamy señaló que su oficina también está participando en la celebración de este XX aniversario y ha iniciado una campaña para la ratificación universal de dicho protocolo opcional.
"Esperamos que el gobierno chino nos pueda ayudar a avanzar en su ratificación en la región de Asia oriental", dijo Coomaraswamy.
Sobre la cuestión del reclutamiento de niños soldados, la representante especial lo atribuyó a "la falta de conciencia por parte de la población".
"En algunas sociedades, los niños son secuestrados y reclutados. En otras, sin embargo, los niños se unen de manera voluntaria debido a la pobreza, o por una sensación de humillación o discriminación. Así que opino que es importante entender las raíces para luego poder actuar con prevención", señaló.
Además, instó a la comunidad internacional a diseñar castigos para los que cometen esos delitos y terminar con la impunidad para "disuadirlos de reclutar niños y ayudar a reintegrar a los menores de nuevo en la sociedad".
Abogada de formación y ex presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Sri Lanka, Coomaraswamy es una reconocida defensora internacional de los derechos humanos. Fue nombrada para el cargo que ocupa en abril de 2006 por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, y renombrada por el actual secretario general Ban Ki-moon en febrero de 2007.
En los últimos tres años, Coomaraswamy ha visitado casi 20 países y regiones en guerra, entre ellas Uganda, Costa de Marfil, Afganistán e Irak, sin escatimar esfuerzos para abogar por la protección de los derechos de la infancia.
Apareció en la región de Gaza una semana después del conflicto entre Israel y los palestinos a principios de 2009. El pasado 15 de noviembre se embarcó en una misión de ocho días a Sudán.
En cuanto a los mayores desafíos que ha afrontado durante su mandato, Coomaraswamy señala que ha habido dos tipos de dificultades.
"El principal obstáculo es que nosotros no somos capaces de conseguir la voluntad política para avanzar tan rápido como quisiéramos en la implementación de las resoluciones; el otro es la naturaleza cambiante de los conflictos armados, que pasa por nuevos desafíos para los niños".
"Tanto las acciones terroristas como las medidas contraterroristas han tenido un enorme impacto en los más pequeños, indicó. "Se utiliza a los niños como terroristas suicidas, se ataca contra escuelas de niñas, niños que son castigados y niños como víctimas de daños colaterales... Tenemos que encontrar nuevos modos de proteger a los menores para responder a las preocupaciones de la naturaleza cambiante de los conflictos", esplicó Coomaraswamy.
De acuerdo con las estadísticas de la ONU, hay 250.000 niños soldados a lo largo del mundo. Unos dos millones de niños han muerto y otros seis millones han quedado permanentemente discapacitados hasta ahora en los conflictos.
En los últimos años, la comunidad internacional ha hecho algunos esfuerzos exitosos para ayudar a niños soldados a reintegrarse en la sociedad, como la red de ex niños soldados de Sierra Leona.
"Ahora han tenido un verdadero éxito en sus vidas, convirtiéndose en escritores, doctorandos o artistas", comenta Coomaraswamy. Cita los ejemplos de Ishmael Beah, un ex niño soldado de Sierra Leona que escribió sus memorias ("A Long Way Gone") y de Grace Akallo, una niña soldado de Uganda que está aspitando a estudios de posgrado en una universidad estadounidense.
"Son personas extraordinarias, ya que han pasado por la experiencia más horrorosa del mundo", señaló Coomaraswamy, añadiendo que confía que más historias como ésas muestren a los jóvenes con experiencias similares que "hay otro camino, y que pueden recuperarse y hacerlo bien".
Aunque "no es fácil, a veces es duro" tratar con gobiernos y factores no estatales, Coomaraswamy afirma que ella y sus compañeros de trabajo se sienten afortunados "porque esto es sobre niños".
"Sobre esta cuestión, la comunidad internacional está unida. Pocos países quieren ir contra la ONU. Incluso los gobiernos de más línea dura le dan más importancia que a otra cuestión", indicó.
En lo que respecta al futuro, Coomaraswamy dijo que está llena de confianza.
"Hemos hecho un largo camino. Hay muchos retos por delante, pero si todos nos esforzamos conjuntamente, realmente podemos lograr un mundo libre de violencia para los niños, que es el objetivo de nuestro trabajo", concluyó. Fin