El presidente venezolano Hugo Chávez descartó la posibilidad de dialogar con su colega colombiano Alvaro Uribe para superar la crisis diplomática que viven ambos países por el uso de siete bases de Colombia por militares estadounidenses.
Durante la condecoración la noche del sábado en el Teatro Municipal de Caracas de los cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos por supuesto espionaje, Chávez dijo que no volvería a hablar con Uribe, al que calificó de "cínico, mafioso y guerrerista" y de “traidor a la América Latina”.
El presidente venezolano negó además que su gobierno esté alentando la guerra e insistió que es el gobierno de Colombia el que propicia la confrontación, e insistió en que no existe posibilidad de diálogo con Uribe y que tampoco habrá quien pueda mediar para intentar esa conversación, rechazando con ello las propuestas de diálogo de Brasil y España.
En la ceremonia, de fuerte componente político, los familiares de los cinco cubanos recibieron en su nombre la orden del Libertador en su primera clase. René González Sehwerert, Ramón Labañino Salazar, Gerardo Hernández Nordelo, Fernando González Llort y Antonio Guerrero fueron detenidos en Estados Unidos el 12 de septiembre de 1998 durante un operativo del FBI contra una supuesta red de espionaje.
Chávez calificó de héroes a los cinco cubanos, y protestó por el hecho de que el terrorista Luis Posada Carriles, acusado de hacer estallar un avión de Cubana de Aviación en 1976, esté libre en ese país.