Cinco soldados británicos fueron abatidos y varios más resultaron heridos cuando un policía afgano disparó contra ellos el martes por la tarde en la provincia afgana de Helmand, según informó hoy el Ministerio británico de Defensa.
Los cinco soldados, tres de los cuales eran de la Guardia Granadera y dos de la policía militar real, fueron abatidos a tiros por un miembro de la policía en el puesto de control policiaco.
Un portavoz del Ejército señaló que es posible que el policía haya tenido un altercado con su comandante, o que esté vinculado con el grupo Talibán. Se ha comenzado una investigación sobre el incidente.
Se trata del número máximo de soldados británicos que han sido abatidos durante un incidente único desde el comienzo de la invasión dirigida por Estados Unidos en 2001, lo cual eleva el número de muertos de Gran Bretaña a 229 personas.
El primer ministro británico Gordon Brown expresó que "ellos (los soldados) lucharon por hacer Afganistán más seguro, pero sobre todo para para que los británicos estén más seguros de los terroristas y extremistas que continúan amenazándonos desde las áreas fronterizas de Afganistán y Pakistán". Fin