
El Mirinae tocó tierra en la provincia oriental de Quezón antes de la 1:00 hora local del sábado (1700 GMT del viernes), y a las 16:00 horas el ojo la tormenta se localizó en el mar de la China Meridional, a aproximadamente 230 kilómetros al oeste de Metro Manila, apuntó la Administración de Servicios Atmosférico, Geofísico y Astronómico de Filipinas.
"Lo peor ya pasó", señaló el meteorólogo jefe Nathaniel Cruz durante una entrevista de radio, agregando que "podemos esperar que el tiempo mejore en la medida que el tifón continúa alejándose del país".