La quinta parte de las 154 lenguas indígenas que aún se hablan en Brasil está amenazada de extinción, según un estudio divulgado hoy por el Ministerio de Ciencia y Tecnología.
El estudio del Museo Paraense Emilio Goeldi, vinculado al Ministerio,aclara que Brasil contaba con un número mayor de lenguas indígenas, pero que varias de ellas, en un número indeterminado, ya desaparecieron.
Según la investigación, en Brasil había por lo menos hasta el año pasado 154 lenguas indígenas y no 180 como se calculaba, ya que 26 fueron clasificadas como dialectos en la nueva clasificación.
El estudio cita el caso de los Gaviao, una etnia en el estado amazónico de Rondonia a la que se atribuían cinco lenguas diferentes. La nueva clasificación aclara que se trata de cinco dialectos de la misma lengua.
La lingüista Ana Vilacy, coordinadora del área de ciencias del Museo,aclaró que el estudio se concentró en las 154 lenguas que aún son habladas,aunque sea por dos personas, como es el caso de una identificada en una aldea de la etnia Xipaia en el estado amazónico de Pará.
Según Vilacy, la situación en esta aldea es crítica y al mismo tiempo ejemplar de lo que se vive en el resto del país, ya que la lengua está en extinción no por la reducción de la población sino por la falta de uso.
Según la especialista, la población en la aldea de los Xipaia es grande pero las nuevas generaciones se alfabetizaron en portugués y apenas usan este idioma, por lo que la lengua original de la etnia apenas es preservada por dos ancianos.
El estudio aclara que la situación más grave se registra precisamente en el estado de Pará, en donde cinco lenguas ya no son transmitidas para las nuevas generaciones y dos están prácticamente extintas.
De los 40 pueblos indígenas identificados en Pará, apenas 25 conservan su lengua original.
De acuerdo con los autores de la investigación, una de las consecuencias de la extinción de las lenguas indígenas es la pérdida de conocimientos tanto culturales como económicos y medicinales, que apenas pueden ser trasmitidos por los ancianos y éstos ya no consiguen comunicarse con los más jóvenes.
Vilacy aclara que, si la investigación tuviese en cuenta los criterios internacionales, la mayoría de las lenguas indígenas brasileñas tendría que ser declarada como amenazada de extinción debido a que apenas son practicadas por poblaciones de hasta 1.000 habitantes.
La lingüista aclara que el estudio consideró como amenazadas de extinción apenas las lenguas en que ya no hay transmisión de una generación a otra.
Agregó que, cuando se produce esa quiebra en la transmisión, la tenencia es que la lengua desaparezca en dos o tres generaciones, independiente del número de personas que habite las aldeas.
"Hoy la lengua original es hablada por los más viejos, los de la primera generación que tienen un promedio de 80 años, y por algunos de sus hijos, de entre 30 y 40 años, pero no por los nietos, es decir por la tercera generación", explica.
"Tras producirse esa quiebra en la transmisión, la cuarta generación ya no hablará la lengua. Llegará un momento en que apenas hablarán la lengua original los pocos ancianos sobrevivientes", asegura.
La especialista agrega que, para preservarlas, es necesario que el Estado invierta en proyectos para documentar esas lenguas con grabaciones y textos,crear escuelas bilingües en las aldeas y valorizar las poblaciones indígenas para que ellas mismas, independiente de las escuelas, transmitan sus tradiciones a hijos y nietos. Fin