El fiscal general de Ecuador, Washington Pesántez, dijo hoy que el gobierno de su país buscará la extradición del ex ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos.
Pesántez afirmó a la prensa que si Santos se dijo autor intelectual del ataque contra un campamento de la guerrilla colombiana dentro de Ecuador es jurídicamente responsable de la incursión.
"Yo querría que si él es responsable políticamente en sus hechos, se responsabilice jurídicamente" también, afirmó.
Quito rompió relaciones con Bogotá el 3 de marzo de 2008 en protesta porque fuerzas colombianas violaron soberanía ecuatoriana cuando atacaron el 1 de de ese mes un campamento de la guerrilla colombiana dentro de Ecuador.
Pesántez dijo que enviará a un fiscal menor para que examine con el juez encargado del caso una estrategia para lograr la captura y extradición de Santos.
El juez primero de lo penal Daniel Méndez, asentado en la provincia de Sucumbíos, solicitó el 29 de junio la captura del ex ministro de Defensa por su implicación en el bombardeo colombiano contra suelo ecuatoriano al margen de los motivos.
El 10 de julio, Pesántez censuró que la Policía Internacional (Interpol) rechazara la solicitud de Ecuador para la localización con fines de detención de Santos.
Un total de 25 personas perecieron en el bombardeo al campamento de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Ecuador.
Los fallecidos incluyeron al segundo máximo dirigente de las FARC, Luis Edgar Devia ("Raúl Reyes"), el ecuatoriano Franklin Aisalla y cuatro visitantes mexicanos.
El gobierno de Ecuador solicitó al de México la extradición de la mexicana Lucía Morett, quien se encontraba de visita en el campamento y sobrevivió herida al bombardeo.
Ecuador asegura que Morett atentó contra la seguridad interna del estado Ecuatoriano.
Morett, quien sufre alteraciones motrices a causa de las heridas del ataque, censuró en México que su extradición fuera solicitada por Ecuador cuando ella ni era militante de las FARC ni bombardeó territorio ecuatoriano.
Morett y los cuatro mexicanos muertos en el ataque habían asistido días antes a un foro internacional abierto de fuerzas izquierdistas realizado en Quito. Morett y los otros cuatro mexicanos habían ingresado y transitado legalmente en Ecuador.
Los padres de Morett dijeron que la solicitud de extradición de Quito contra su hija "criminaliza a las víctimas y deja en la impunidad a los agresores". También pidieron que el gobierno mexicano deniegue la extradición de Lucía hacia Ecuador. Fin