La inflación en Brasil medida por el Indice de Precios al Consumidor Amplio-15 (IPCA-15) en junio fue de 0,38 por ciento, tasa inferior a la de mayo, informó hoy el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El IPCA-15 es calculado con la misma metodología que el IPCA, utilizado como referencia para verificar el cumplimiento de las metas de inflación, con la única diferencia de que los precios son consignados entre el día 15 del mes anterior y el 15 del actual.
En mayo la inflación brasileña había llegado a 0,59 por ciento, y la tasa anualizada (últimos 12 meses) era de 5,44 por ciento. En junio, la tasa menor hizo que el índice acumulado llegara a 4,89 por ciento.
También es muy inferior al registrado en el mismo mes del año anterior, cuando había llegado a 0,90 por ciento. Para todo el primer semestre de 2009, la inflación acumulada llega a 2,49 por ciento, mientras en el mismo período de 2008 había sido de 3,67 por ciento.
El IBGE señaló que en junio fueron los productos alimenticios los que más contribuyeron al aumento del costo de vida, al subir en conjunto 0,70 por ciento, mientras en mayo habían aumentado 0,29 por ciento.
Entre los alimentos, el que sufrió mayor aumento de precio fue la leche pasteurizada, con 12,2 por ciento.
Entre los productos no alimenticios, que en conjunto subieron 0,28 por ciento (contra 0,68 por ciento en mayo), los principales aumentos correspondieron a los cigarrillos (0,57 por ciento) y los productos farmacéuticos (0,48 por ciento).
Geográficamente, la inflación más alta fue registrada en la región metropolitana de Salvador, capital de Bahía, con 0,81 por ciento, seguida por Recife (0,71 por ciento) y Goiania (0,66 por ciento).
Los índices más bajos correspondieron a Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, con 0,12 por ciento, mientras en Sao Paulo llegaron a 0,31 por ciento y en Rio de Janeiro a 0,40 por ciento. Fin