(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Tras un lustro de trabajos de restauración, cuatro áreas del ala este de la Ciudad Prohibida de Beijing que en su día sirvieron de residencia a emperatrices y concubinas y fueron de los espacios del palacio de acceso más restringido, incluso para los emperadores, abrieron sus puertas al público.
Desde este mes, los más de 14 millones de personas que cada año visitan el majestuoso recinto imperial ubicado en el mismo centro de la capital pueden contemplar los detalles de habitaciones como el Huang Ji Dian, o “Salón de las Normas del Gobierno”, construido en 1689 y presidido por un enorme trono dorado flanqueado por dos figuras de elefantes.