
Un padre y su hija juegan en las arenas del lago de la Luna Creciente, en Dunhuang (Gansu)
(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – La conservación de los recursos hídricos en el célebre oasis de la ciudad de Dunhuang es esencial para evitar su destrucción a causa de la desertificación.
Dunhuang, en la provincia noroccidental de Gansu, se sitúa en la antigua Ruta de la Seda y es conocida por ser el hogar de las cuevas de Mogao, el primer lugar declarado Patrimonio de la Humanidad en China, así como por sus hermosos paisajes.
Sin embargo, la sobreexplotación de los recursos acuíferos ha causado ya cierto deterioro medioambiental, según afirmó el ministro de Recursos Hídricos, Chen Lei, en una conferencia de prensa el sábado sobre la utilización del agua y la protección medioambiental en Dunhuang.
Los daños medioambientales incluyen la reducción masiva de los humedales naturales y los bosques, y la consecuente desertificación. Por ejemplo, el nivel del agua en el lago de la Luna Creciente, un lago con dicha forma, se ha reducido a 1 metro, en comparación a los 8 metros con los que contaba en los años 60, según datos del ministerio.