Beijing está planeando elevar el precio del agua en alrededor de un 24 por ciento para desalentar el consumo irresponsable de la misma por parte de los habitantes y disminuir el problema de escasez que vive la capital que vive la ciudad en los últimos nueve años.
Según el plan propuesto por la Comisión Municipal de Desarrollo y Reforma de Beijing, el precio del agua de uso residencial aumentará de 3,7 yuanes (54 centavos de dólar estadounidense) a 4,6 yuanes (67 centavos) el litro, y el gobierno ofrecerá subsidios a las familias de bajos ingresos para garantizar que su calidad de vida no sea vea afectada por el aumento del precio.
Además, el próximo 16 de diciembre se llevará a cabo una audiencia pública para solicitar la opinión de los ciudadanos, especialmente porque el mes pasado, el gobierno de la ciudad ya elevó el precio del uso no residencial del agua en un 48,6 por ciento.
Los datos del gobierno muestran que la disponibilidad de agua per cápita es de sólo 300 metros cúbicos, mucho menos de lo que marca la línea de advertencia reconocida internacionalmente de 1.000 metros cúbicos. En los últimos cinco años, Beijng ha invertido más de 4.000 millones de yuanes en la conservación de los recursos hidráulicos y la construcción de proyectos de suministro de agua.