La policía china ha detenido a una mujer sospechosa de haberse vestido como una enfermera y haber robado un bebé recién nacido en un hospital de la provincia noroccidental de Shaanxi.
El bebé, una niña nacida el pasado 20 de noviembre, se encuentra en buen estado de salud y volverá a ser entregada a sus padres después de que se verifique su relación a través de una prueba de ADN, informó el subdirector del departamento provincial de seguridad pública, Bai Shaokang.
La polícia arrestó a Ge Qianru, de 20 años de edad, a las 18:00 horas de ayer martes cuando ésta llevó el bebé a un hospital de Dongguan, una importante base manufacturera de la provincia meridional china de Guangdong.
"El bebé se había resfriado y tenía síntomas de fiebre", dijo Huang Lin, un agente de policía de Xi'an que había seguido a la sospechosa hasta Dongguan.
Ge admitió supuestamente que había robado el bebé en el Hospital Número 1 afiliado a la Universidad Jiaotong de Xi'an a las 5:00 horas de la mañana del 21 de noviembre, sólo 15 horas después del nacimiento de la pequeña.
La mujer robó supuestamente un uniforme de enfermera y le dijo a la madre de la niña que se la estaba llevando para que se le realizaran unas pruebas. Pasaron tres horas hasta que la madre, Zhang Langfang, de 32 años, se dio cuenta de que su hija había desaparecido.
El sistema de vigilancia del hospital grabó unas imágenes en las que la supuesta enfermera llevaba al bebé a un cuarto de baño. Cuando volvió a salir, lo hizo vestida con su propia ropa y salió del hospital con la niña en brazos.
La policía de Xi'an difundió la grabación y ofreció una recompensa de 10.000 yuanes a cualquiera que pudiera proporcionar información que llevara a la detención de la mujer.
El 28 de noviembre, la policía identificó a la sospechosa mujer como Ge, una agricultora del distrito de Meixian de Shaanxi que había trabajado dos años en Guangdong.
Ge llegó supuestamente a Dongguan con el bebé el 21 de noviembre.
La mujer dijo a la policía que se había llevado a la niña para criarla como si fuera suya.
"Dijo que estaba en su sexto mes de embarazo cuando rompió con su novio y tuvo un aborto provocado", explicó Huang. "Cuando se reconciliaron, se arrepintió. Estaba desesperada por tener un hijo".
Las pruebas realizadas el martes revelaron que la niña, que pesa 2,8 kilogramos, está sana. "Estoy esperando los resultados de la prueba de ADN y espero que nos la podamos llevar pronto a casa", dijo el padre de la pequeña, Yan Xiaohong. "Mi mujer está fuera de quicio".
A raíz del caso, el Hospital Número 1 afiliado a la Universidad Jiaotong ha decidido reforzar con otros dos guardias la vigilancia de las salas de maternidad y no permite las visitas de más de un familiar a la vez. Fin