Una funcionaria de alto nivel de la ONU declaró hoy que la decisión de China de reducir dramáticamente sus emisiones de dióxido de carbono inyectará ímpetu en la próxima Cumbre sobre Clima en Copenhague.
"Ese es un objetivo muy importante y ambicioso... El anuncio inyecta ímpetu para avanzar en la Cumbre de Copenhague", señaló la administradora del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Helen Clark, antes de concluir su visita de tres días a China.
Clark hizo los comentarios sobre el compromiso que hizo China para reducir sus emisiones de dióxido de carbono por unidad del producto interno bruto (PIB) entre 40 y 45 por ciento para el año 2020 comparado con los niveles en el 2005.
Clark mencionó que China está decidida a cumplir el objetivo y buscará apoyo e ideas para cumplir esos objetivos.
"Estamos listos para movilizar la experiencia y el apoyo que le sean útiles a China", comentó Clark.
Junto con el objetivo de reducir las emisiones en el país, "el primer ministro Wen Jiabao y su sustancial delegación también darán impulso a la cumbre", afirmó Clark.
Sin embargo, restó peso al resultado de la Cumbre de Copenhague, que se llevará a cabo del 7 al 18 de diciembre, diciendo que la "aspiración (de los grandes países) es un documento político" más que un tratado legalmente obligatorio.
EN BUSCA DE UN DESARROLLO ECONOMICO Y ECOLOGICO
Clark rechazó la especulación de que el nuevo objetivo de China de reducción de emisiones de dióxido de carbono desacelerará su crecimiento económico.
"Pienso que China ha calculado correctamente que el camino ecológico es totalmente congruente con la elevación de los niveles de vida y el desarrollo económico", indicó.
El mensaje registrado aquí, subrayó Clark, es que habrá oportunidades económicas y empresariales considerables en el modelo ecológico.
En el 2030, se calcula que 350 millones más de personas vivirán en las ciudades chinas comparado con la cantidad del 2005, señaló un informe del PNUD.
Como la tercera mayor economía del mundo y el mayor país en desarrollo, China sigue una política de "búsqueda de un equilibrio entre el crecimiento económico y la protección del medio ambiente, lo cual es un importante mensaje internacional", dijo la jefa del PNUD.
El PNUD fue uno de los primeros socios para el desarrollo de China después de que el país inició el proceso de reforma y de apertura en 1978, y actualmente ayuda a China en su búsqueda para utilizar más energía renovable.
"Esta es una área donde China puede ser un líder mundial, exportando conocimiento y tecnología, y demostrando que el crecimiento económico es totalmente compatible con la protección de nuestro planeta", sostuvo Clark.