
Según dijo ayer el premier chino Wen Jiabao durante su reunión con el presidente estadounidense Barack Obama, China no está de acuerdo con la sugerencia de establecer un "Grupo de los 2" (G2), ya que considera que China es todavía un país en desarrollo con una gran población, y tiene un largo camino por recorrer antes de convertirse en una nación modernizada.
El primer ministro añadió que hay que "mantener la sobriedad", y que China sigue una política exterior independiente y de paz y no se alineará con ningún país ni bloque, ya que los asuntos globales deben ser decididos por todas las naciones del mundo, y no por sólo uno o dos países. Wen reafirmó, sin embargo, la importancia de las relaciones entre ambos países en el contexto mundial, diciendo que "la cooperación entre China y EEUU puede desempeñar un papel único para promover el establecimiento de un nuevo orden político y económico internacional, así como para impulsar la paz, estabilidad y prosperidad mundiales".
En el terreno económico, el primer ministro comentó en primer lugar la importancia del volumen del comercio bilateral entre China y EEUU, que ha crecido de forma significativa desde que los dos países establecieron relaciones diplomáticas en 1979, diciendo que "esta evolución beneficia los intereses fundamentales de ambos países y sus pueblos. No perseguimos el superávit comercial y espero que EEUU pueda abandonar la política restrictiva que aplica a las exportaciones de productos de alta tecnología a China".
En cuanto a los ámbitos de cooperación, Wen indicó que los dos países deben fortalecer la inversión y la cooperación mutua en materia de energía, protección ambiental y alta tecnología, con el fin de lograr un mayor equilibrio en el comercio bilateral, y aseguró que la reactivación del comercio y las inversiones a nivel mundial favorece los esfuerzos globales destinados a luchar contra la crisis financiera y ayuda a acelerar la recuperación de la economía mundial.
Obama, por su parte, señaló que las relaciones entre EEUU y China tienen una trascendencia global, y que por ello la cooperación entre los dos países resulta fundamental en la resolución de problemas de interés mundial, como la recuperación económica, el cambio climático y la paz regional e internacional. Obama, además, expresó su deseo de que los dos países puedan abandonar la desconfianza y los malos entendidos, y reforzar los intercambios y la cooperación con el objetivo de impulsar un mayor desarrollo de las relaciones bilaterales.
El presidente estadounidense añadió que su país valora y apoya los esfuerzos del gobierno chino en el desarrollo de su economía y la reducción de la pobreza, la expansión de la demanda interna, la protección de los derechos de propiedad intelectual, y la reforma del régimen cambiario del Renminbi. Además, señaló que el intercambio entre los dos países ha significado enormes beneficios para ambos, mientras que el proteccionismo comercial no hace bien a ninguno de los dos, y que Estados Unidos tratará apropiadamente las fricciones en el comercio bilateral para que no ocasionen daños a los intereses de ninguno de los dos.
Wen y Obama también intercambiaron opiniones sobre el cambio climático, la situación de la península coreana, los asuntos del Medio Oriente, y la Ronda de Doha sobre el comercio internacional. En cuanto a la preocupación de China sobre el control a las exportaciones estadounidenses al país, Obama ha dicho que está al tanto de ello y que tiene la voluntad de tomar medidas como el aumento de las exportaciones de productos de alta tecnología.
Antes de su reunión formal, Wen expresó "su sincero deseo" de que la visita del presidente estadounidense sirviera para elevar las relaciones integrales y cooperativas China-EEUU a un nuevo nivel, manifestando que la confianza mutua se traduce en progreso, en tanto que la desconfianza y el recelo degeneran en retrocesos, y que "la cooperación es mejor que la contención, el diálogo es mejor que la confrontación, y el compañerismo es mejor que la rivalidad".
Obama llegó a la metrópoli oriental china de Shanghai la noche del domingo para iniciar su visita de Estado de cuatro días a China, la primera al país desde que asumiera la presidencia en enero pasado. En Shanghai, el mandatario se reunió el lunes con funcionarios municipales y estudiantes universitarios, y partió hacia Beijing cerca del mediodía. El presidente chino Hu Jintao se reunió con Obama el martes, y ambos firmaron varios acuerdos en temas tan diversos como la promoción de la confianza estratégica mutua, la extensión de los intercambios a todos niveles, y la necesidad de hacer frente a los desafíos regionales e internacionales conjuntamente.