
Caza J-10
Ya a finales de la década de los 60 del siglo XX, China realizó independientemente investigaciones sobre aviones de control y vigilancia aérea. Según un periódico de Hong Kong, el Kongjing-2000, diseñado y fabricado de forma independiente por China, tiene una antena de radar fija, no movible como la de los aviones de control y vigilancia estadounidenses o rusos, puesto que los avances técnicos le permitieron liberarse de la anticuada antena girante para escanear. Algunos expertos señalaron que la antena, el superordenador, la plataforma de control y el software fueron diseñados y producidos por las propias fuerzas militares de China.
En los 60 años desde su fundación, las Fuerzas Aéreas Chinas han logrado enormes progresos. Sin embargo, ciertos medios de comunicación sacaron a la luz algunos “defectos”.
Ante la carencia de aviones y la debilidad en la técnica de motores aéreos, las empresas chinas dedicadas a la navegación aérea, aparte de perfeccionar sin cesar los motores para las series de ‘Kunlun’, ‘Qinling’ y ‘Taihang’, iniciaron el proyecto del avión de gran tamaño C919 con el objetivo de superar las dos dificultades arriba mencionadas.
Tras 60 años de desarrollo, China ha diseñado y fabricado varias series de armas aéreas. Conforme al sitio web hongkonés www.comment-cn.net, el Pili-8 de ataque a corta distancia constituye el primer misil aire-aire diseñado y producido por China que llama la atención mundial. Adopta el vector infrarrojo, su máxima distancia de lanzamiento es de 15 kilómetros, su máxima velocidad 2,5 mach y su máxima carga, 35G. China está investigando el Pili-12, misil de media distancia de visión superamplia.
En cuanto a las armas aire-tierra, las fuerzas aéreas chinas también siguen la corriente mundial, iniciando el diseño del Leiting-2, bomba de vector láser, y las bombas de rector preciso de 500 kg y 250kg de la serie Feiteng. En este sentido, se puede decir que los aviones aéreos militares de China ya disponen de perfectas medidas de ataque.