
Según Yuan, las supercomputadoras son cada vez más importantes para la industrias de alta tecnología de China, como la de diseño de aviación y automotriz, y la de energía nuclear.
La Magic Cube tiene 75 metros cuadrados y consume 700 kilowatts de electricidad por hora. Costó alrededor de 200 millones de yuanes (29 millones de dólares USA) y fue pagada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el gobierno municipal de Shanghai.