
Los mineros atrapados bajo tierra estarían a una profundidad de entre 150 y 200 metros, y el aire en el interior del pozo sería suficiente para mantenerlos vivos durante siete días. Los expertos creen que hay agua en la mina, ya que la montaña está compuesta en su mayoría de piedra caliza.
El viceprimer ministro chino, Zhang Dejiang, recorrió en las primeras horas del sábado la zona siniestrada, y urgió a los equipos de rescate a esforzarse al máximo pero con las precauciones debidas para evitar desastres secundarios.