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La Torre Eiffel (París)
Puede que tengas vértigo, pero intenta subir. No tienes que llegar arriba del todo, te puedes quedar a medio camino si empiezas a pasarlo mal. Puedes subir por escaleras, pero es bastante probable que llegues a la cima con la lengua fuera y eso te impida disfrutar, así que se recomienda el ascensor. La sensación y las vistas a 324 metros de altitud son únicas. El primer piso, a 57 metros, ha sido recientemente reformado e incluye, entre otros atractivos, suelos de vidrio para sentirte al borde del abismo. La torre cuenta con restaurantes en las dos primeras alturas y un bar de champán en lo más alto. Si estás en París porque es la ciudad del amor, el Jules Verne, en el segundo piso, es una gran opción para encandilar a tu pareja y disfrutar de la cocina moderna francesa. Cuando bajes, vuelve a mirar hacia arriba, para que seas consciente de dónde has estado. El precio para un adulto dispuesto a subir al último piso es de 17 euros.
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