La noroccidental provincia china de Shaanxi, una de las más seriamente afectadas por el terremoto del pasado 12 de mayo, registró en 2008 ingresos de 60.700 millones de yuanes (8.900 millones de dólares) por concepto de turismo, un aumento anual del 20 por ciento, a pesar de los efectos del crudo invierno, el citado temblor, y la crisis financiera global.
Más de 90 millones de turistas nacionales visitaron Shaanxi el año pasado, un aumento anual del 13 por ciento. Los ingresos por ese concepto se situaron en 56.100 millones de yuanes, un incremento del 22,5 por ciento frente al año anterior, según fuentes del buró provincial de turismo.
Asimismo, el año pasado visitaron la provincia más de 1,25 millones de turistas extranjeros, cifra que supuso un aumento del 2,1 por ciento frente a la de 2007, y los ingresos fueron de 660 millones de dólares, un alza del ocho.
En 2008, Shaanxi, uno de cuyos principales atractivos es la tumba del primer emperador Qin, donde están los Guerreros de Terracota, llevó a cabo promociones para atraer viajeros en 15 países, entre ellos Australia, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Japón.