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Taiwan
es un sagrado territorio de China desde la antigüedad. En 1945, cuando
el pueblo chino ganó la gran victoria de la Guerra de Resistencia al
Japón, los compatriotas en ambas orillas del estrecho compartieron la
alegría por el retorno de Taiwan al seno de la patria. Luego, en 1949,
nació la República Popular China, país con plena soberanía que se puso
de pie nuevamente en el Oriente del mundo. Lamentablemente, la isla
no pudo reunificarse con la parte continental del país en aquel momento
por la guerra civil que aún no llegaba a su desenlace y por la intervención
armada extranjera. De ahí que el pueblo chino haya tenido que proseguir
luchando por la reunificación entre ambos lados del estrecho. En el
último tramo del siglo XX, la reforma y la apertura de China anotaron
grandes éxitos. El retorno de Hong Kong y Macao a la patria puso fin
a la ocupación de territorios chinos por parte de las potencias occidentales,
de suerte que el proceso de la reunificación de la patria logró progresos
importantes. Así pues, los chinos de dentro y fuera del país se sienten
tan estimulados que esperan con mayor ansia la solución del problema
de Taiwan lo más pronto posible para culminar la reunificación completa
de la patria.
Opinión de cuatro puntos de Hu Jintao sobre el desarrollo de las relaciones
a través del estrecho bajo la nueva situación
El
4 de marzo de 2005, el Secretario General del Comité Central del PCCh,
Presidente de Estado y Presidente de la Comisión Militar Central Hu
Jintao señaló ante la III Sesión del X Comité Nacional de la CCPPCh
que resolver el problema de Taiwan y materializar la reunificación total
de la patria es el deseo común de todos los chinos de dentro y fuera
del país. Durante largo tiempo hemos consumado esfuerzos incansables
para este propósito. Sin embargo, en los últimos años se han producido
cambios importantes y complejos en la isla de Taiwan y se han intensificado
sin cesar las actividades de secesión por la “independencia de Taiwan”,
lo cual ha afectado gravemente al desarrollo pacífico y estable de las
relaciones entre las dos orillas. Las autoridades taiwanesas han impulsado
sin pausa las actividades por la “independencia de Taiwan de modo progresivo”
tales como la “rectificación del nombre para Taiwan” y la “deschinización”
en los campos de la política, la cultura y la educación de la isla,
para provocar adrede la oposición entre ambas orillas y afanarse por
socavar el estado actual en que tanto la parte continental como Taiwan
pertenecen a una China. Los hechos demuestran que las fuerzas secesionistas
por la “independencia de Taiwan” y sus actividades se convierten cada
día más en el mayor obstáculo al desarrollo de las relaciones entre
las dos orillas y en la mayor amenaza real a la paz y la estabilidad
en la región del estrecho de Taiwan, y que si no las combatiéramos y
frenáramos, sería inevitable que amenazaran seriamente la soberanía
nacional y la integridad territorial y torpedearan la perspectiva de
la reunificación pacífica de ambas orillas, perjudicando los intereses
fundamentales de la nación china.
Hu
indicó: En la actualidad, en las relaciones entre ambas orillas han
aparecido ciertos factores positivos nuevos favorables para poner coto
a las actividades de secesión por la “independencia de Taiwan”, así
como algunos indicios de relajamiento de la tensión en el estrecho.
No obstante, la lucha contra las fuerzas secesionistas por la “independencia
de Taiwan” y sus actividades sigue siendo cruda y complicada.
Hu formuló una opinión de cuatro puntos sobre cómo desarrollar las
relaciones a través del estrecho bajo la nueva situación, la cual consiste
en “persistir sin vacilación en el principio de una China, no abandonar
jamás el esfuerzo por la reunificación pacífica, no cambiar la aplicación
de la orientación de depositar la esperanza en la población de Taiwan,
y no transigir nunca en la oposición a las actividades de secesión por
la ‘independencia de Taiwan’”.
Declaración sobre las relaciones entre ambas orillas
El 17 de mayo de 2004, la Oficina de Trabajo con Taiwan del Comité
Central del PCCh y la Oficina de Asuntos de Taiwan del Consejo de Estado
hicieron con autorización una declaración sobre las actuales relaciones
entre ambas orillas. En su texto dice como sigue:
En la actualidad, la situación de las relaciones entre las dos orillas
es severa. Así, detener resueltamente las actividades por la “independencia
de Taiwan” encaminadas a dividir China y salvaguardar la paz y la estabilidad
en el estrecho de Taiwan constituye la tarea más apremiante con que
se enfrentan los compatriotas de ambas orillas en este momento.
Hace cuatro años, Chen Shui-bian asumió santurronamente el compromiso
de “cuatro nones y un no problema”. Pero lo que ha hecho en este cuatrienio
muestra que se ha retractado y carece de buena fe. Dijo que no declararía
la “independencia de Taiwan”, pero ha juntado las diversas fuerzas de
secesión por ésta. Dijo que no cambiaría el “nombre del ‘Estado’”, pero
no ha cesado de abogar por la “rectificación del nombre para Taiwan”
y la “deschinización”. Dijo que no incorporaría la teoría de “dos Estados”
a la “constitución”, pero ha sacado a luz la propuesta de “un país en
cada lado” para la secesión. Dijo que no haría “plebiscito por la reunificación
o independencia” para cambiar el estado actual, pero ha aprovechado
por todos los medios el “plebiscito” para promover las actividades por
la “independencia de Taiwan”. Dijo que no existía el problema de abolir
el “consejo de reunificación nacional” y el “programa de reunificación
nacional”, pero los ha echado al archivo desde hace tiempo reduciéndolos
a la existencia sólo de nombre. Además, Chen desgarra por la fuerza
la sociedad de Taiwan, distorsiona malévolamente la opinión de la población
de la isla, incita con desenfreno a ésta a odiar a la parte continental
y a “hacer frente a China”, no escatima esfuerzo para hacer provocación
contra el estado actual en el que tanto la parte continental como Taiwan
pertenecen a una China, y ha presentado descaradamente un cronograma
de marcha hacia la “independencia de Taiwan” por medio de la “elaboración
de una constitución”, empujando así las relaciones entre ambas orillas
hasta el borde del peligro.
La “independencia de Taiwan” no llevará a la paz ni la secesión a la
estabilidad. Jamás transigiremos en nuestra perseverancia en el principio
de una China, jamás renunciaremos al esfuerzo por las negociaciones
de paz, jamás cambiaremos nuestra sinceridad de buscar la paz y el desarrollo
de las dos orillas junto con los compatriotas taiwaneses, jamás vacilaremos
en nuestra voluntad de salvaguardar con decisión la soberanía nacional
y la integridad territorial, ni jamás toleraremos la “independencia
de Taiwan”.
En los próximos cuatro años, no importa quiénes asuman el poder en
Taiwan, siempre que reconozcan que hay una sola China en el mundo y
que tanto la parte continental como Taiwan pertenecen a una China, repudien
el planteamiento por la “independencia de Taiwan” y pongan fin a las
actividades por la “independencia de Taiwan”, se abrirá de inmediato
una brillante perspectiva de paz, estabilidad y desarrollo para las
relaciones entre ambas orillas:
Reanudar el diálogo y las negociaciones entre las dos orillas, hacer
consultas en pie de igualdad, poner cese oficialmente al estado de hostilidad,
establecer un mecanismo de confianza militar mutua, y estructurar conjuntamente
un marco de la paz, la estabilidad y el desarrollo para las relaciones
a través del estrecho.
Mantener a través de una forma apropiada un estrecho contacto entre
ambas orillas y arreglar oportunamente y mediante consulta los problemas
derivados de las relaciones entre ambas orillas.
Realizar en forma total, directa y doble sentido los vínculos en el
transporte, el comercio y el servicio postal para facilitar y hacer
más expeditas las actividades económicas y comerciales, los intercambios,
los viajes y las visitas de los compatriotas de ambas orillas.
Establecer un arreglo para una cooperación económica estrecha de interés
y beneficio mutuos entre las dos orillas. Por medio del intercambio
y la cooperación entre ambas orillas, la economía de Taiwan podrá optimizar
la estructura sectorial y elevar la competitividad de las empresas y,
cogida de la mano con la parte continental, hacer frente al desafío
surgido de la globalización económica y la integración regional. Y los
productos agrícolas de Taiwan podrán tener acceso al vasto mercado de
venta de la parte continental.
Estrechar todavía más toda clase de intercambios entre los compatriotas
de las dos orillas para eliminar la extrañeza, incrementar la confianza
mutua y acumular consensos.
En una atmósfera de armonía reinante en las relaciones a través del
estrecho, los compatriotas taiwaneses podrán hacer realidad su aspiración
a la paz entre ambas orillas, su sed por la estabilidad social y su
deseo por el desarrollo económico.
Resolver mediante consulta y de manera adecuada el problema del espacio
de actividad correspondiente al status de la región de Taiwan en el
plano internacional y posibilitar a ésta compartir la dignidad de la
nación china. Sin embargo, si los gobernantes de la isla se obstinaran
en la posición secesionista por la “independencia de Taiwan” y en los
planteamientos de secesión por “un país en cada lado”, esto sepultaría
la paz, la estabilidad, el beneficio mutuo y la ganancia recíproca de
las dos orillas en lugar de hacer realidad la perspectiva susodicha.
Ahora hay dos caminos para los gobernantes de Taiwan: Uno es detenerse
ante el precipicio, poner fin a las actividades de secesión por la “independencia
de Taiwan”, reconocer que tanto la una como la otra orilla pertenecen
a una China y promover el desarrollo de las relaciones de las dos orillas;
y el otro es proceder con arbitrariedad en un vano intento por separar
Taiwan de China y terminar quemado jugando con el fuego. Ellos deberán
elegir una de las dos alternativas. El pueblo chino no teme a los demonios
ni cree en la herejía. Para él ninguna cosa es más importante y más
sagrado que salvaguardar su soberanía nacional e integridad territorial.
Nosotros trabajaremos con la máxima sinceridad y el máximo esfuerzo
por lograr una perspectiva de reunificación pacífica de la patria. No
obstante, en caso de que los gobernantes de Taiwan perpetraran una aventura
temeraria y osaran crear un incidente grave por la “independencia de
Taiwan”, el pueblo chino aplastaría resueltamente su tentativa de secesión
sin reparar en el precio a pagar.
Aviones chárter para comerciantes taiwaneses en la Fiesta de la Primavera
A eso de las 21:30 del 20 de diciembre de 2005, el vuelo HU7952 de
la Aerolínea Hainan llegó de Taibei al Aeropuerto La Capital en Beijing.
Así, se cumplieron todos los vuelos de los aviones chárter para los
comerciantes taiwaineses en la Fiesta de la Primavera de 2005 según
el principio de “participación conjunta, apertura de más de un destino,
vuelos directos en dirección opuesta y transporte de pasajeros en doble
sentido” y conforme a la comunicación directa entre las empresas de
aviación de las dos orillas, el alcance de consensos, arreglos apropiados
y la ejecución de cada parte por separado.
Los aviones chárter para los comerciantes taiwaneses en la Fiesta de
la Primavera de 2005, objeto de gran atención, empezaron el primer vuelo
el 29 de enero, y los vuelos civiles de la parte continental de la patria
llegaron a Taiwan, la atesorada isla de ésta, por primera vez en los
últimos 56 años.
Las cifras estadísticas preliminares de la Administración General de
Aviación Civil muestran que del 29 de enero al 20 de febrero, doce compañías
de aviación de ambas orillas realizaron 48 vuelos de ida y vuelta y
enviaron a 10.773 comerciantes taiwaneses y sus familiares. Entre ellas,
seis compañías de la parte continental transportaron a 5.224 comerciantes
taiwaneses y sus familiares; y seis de Taiwan, a 5.549.
En comparación con 2003, cuando se estrenaron los aviones chárter para
los comerciantes taiwaneses durante la Fiesta de la Primavera, los destinos
de vuelo en la misma ocasión de 2005 incluyeron Beijing y Guangzhou
también, aumentando a cinco, aparte de Shanghai, Taibei y Gaoxiong;
las compañías de aviación encargadas del transporte aumentaron a doce,
o sea seis de cada orilla, en lugar de sólo seis de Taiwan; los vuelos
de ida y vuelta se incrementaron de 16 a 48; y el volumen de transporte
se elevó de 2.478 a 10.773 pasajeros.
En el trabajo de aviones chárter para los comerciantes taiwaneses durante
la Fiesta de la Primavera de 2005, los hombres del sector de aviación
civil de ambas orillas colaboraron de manera tan satisfactoria que lograron
dar cima en un corto tiempo a los preparativos para los vuelos chárter
y asegurar la seguridad y el feliz cumplimiento de todos los vuelos.
Contentos con la culminación sin inconvenientes del transporte en esta
ocasión, expresaron todos el deseo de que la práctica de aviones chárter
pudiera extenderse a cada fiesta y que se hiciera realidad la navegación
aérea directa entre ambas orillas lo más pronto posible.
Los compatriotas taiwaneses que habían tomado aviones chárter afirmaron
positivamente esta práctica en la Fiesta de la Primavera, sosteniendo
que los aviones chárter añadieron una atmósfera de felicidad y armonía
a la fiesta tradicional de la nación china, fueron rápidos y cómodos
para los pasajeros y promovieron el proceso de la materialización de
la navegación aérea total, directa y en doble sentido entre las dos
orillas. Ellos esperan que los departamentos de aviación civil de ambas
orillas continúen adoptando medidas positivas y eficientes e impulsen
de modo pragmático la navegación aérea directa, con miras a realizar
cuanto antes los vínculos totales y directos en el transporte, el comercio
y el servicio postal.
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