La misa funeral por el obispo Jin Peixian se celebró hoy sábado en la iglesia de Nanguan en Shenyang, capital de la provincia china nororiental de Liaoning, diócesis donde sirvió el obispo.
Jin, también vicepresidente de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica de China, falleció el 4 de noviembre a los 84 años de edad. Más de 4.000 personas asistieron a la misa en su honor, entre las que se incluyeron funcionarios del gobierno provincial y municipal, representantes de sociedades religiosas y de la congregación de Jin.
El obispo titular de Liaoning, Paul Pei Junmin, quien asumió el cargo de Jin en junio, fue el encargado de dar la misa.
"El obispo Jin era patriótico y fiel a la religión católica", dijo Pei.
También informó que Jin será incinerado y sus restos llevados por sacerdotes mañana domingo al cementerio católico de Tieling, ubicado en Liaoning.
Pei destacó que, como el líder de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica de China, Jin no sólo sirvió a la diócesis de Liaoning sino también a otras iglesias del país.
"El obispo Jin utilizó intercambios mundiales para mostrar una imagen digna de la sociedad religiosa de China y ayudar a la gente de todo el mundo a conocer mejor las iglesias del país asiático", recordó el obispo Pei.
Jin nació en una familia católica el 16 de marzo de 1924. Entró en el seminario menor a los 12 años de edad y estudió después en los seminarios mayores de Shenyang, Changchun, Beijing y Hong Kong.
Fue ordenado sacerdote en Shanghai en 1951, dos años después de la fundación de la República Popular China. Durante la Revolución Cultural (1967-1977), fue tratado como prisionero y no logró regresar a la parroquia de Fushun, en Liaoning, hasta 1980. Luego ganó una elección popular para convertirse en obispo de la diócesis de Liaoning en 1989.
Wu Yuxiang, funcionario de la Administración de Asuntos Religiosos de Liaoning, indicó que "el obispo Jin se mantuvo fiel a las políticas religiosas básicas de China y contribuyó a establecer un ambiente religioso y político armonioso. Bajo su liderazgo, los católicos de Liaoning se han esforzado para lograr la construcción de una sociedad armoniosa". Fin