El hundimiento en unas obras de construcción del metro de Shanghai, al este de China, ocurrido a las 18:00 horas de ayer lunes no provocó muertos ni heridos.
El derrumbe, que provocó un hueco de 1,8 metros de diámetro y 6 de profundidad, sucedió en las obras de construcción de la línea número 10 de metro en una zona cercana a la intersección de las calles Nanchang y Shaanxi Sur.
La policía ha cerrado la calle al tráfico y rellenado el hueco con arena y piedras.
En la actualidad en Shanghai, hay ocho nuevas líneas y 116 estaciones de metro en construcción. El gobierno local ha prometido mejorar la seguridad laboral para evitar que se repitan accidentes similares.