Las autoridades de la provincia de Yunnan, en el suroeste de China, establecieron el año pasado siete nuevas clínicas ambulantes de metadona en las zonas rurales aledañas al llamado "Triángulo Dorado" con el fin de prevenir la propagación del VIH y el SIDA.
Hasta el momento, la provincia cuenta con 67 clínicas de este tipo, entre ellas ocho ambulantes, informó Zhang Ruimin, subdirector del Instituto Provincial para el Abuso de las Drogas.
Las siete nuevas clínicas ofrecen tratamiento a los habitantes de Dehong, Honghe, Lincang, y Baoshan, cubriendo la mayor parte de las zonas rurales que limitan con Laos, Myanmar y Vietnam, las cuales en los últimos años se han visto afectadas por un creciente número de adictos a la heroína, cuya producción es generalizada en la región.
Estadísticas del depatamento de prevención y control del SIDA de Yunnan muestran que, hasta septiembre de 2007, la provincia tenía registradas 56.054 personas infectadas, cifra que representaba una cuarta parte del total nacional oficial (220.000 portadores del VIH). La mayoría de ellos son drogadictos, según la entidad.
"El tratamiento con metadona es una medida efectiva para prevenir la propagación del VIH entre quienes consumen drogas", dijo Zhang. Sin embargo, agregó, "los drogadictos de las zonas rurales tienen un acceso muy limitado a este tipo de tratamiento".
China cuenta con más de 500 clínicas de metadona en 23 provincias gracias al programa, lanzado en 2003. Un total de 95. 000 personas se han beneficiado del mismo. Fin