Hasta un 98% de los niños de los 410 distritos más pobres de la parte occidental de China tendrán acceso a la educación obligatoria de nueve años antes de finales de año, informaron ayer fuentes oficiales.
Hasta ahora, la educación obligatoria de China, que comprende seis años en la escuela primaria y otros tres años en la secundaria del primer ciclo, ha cubierto 368 de los 410 distritos pobres del oeste de China. Los restantes 42 distritos cuentan con escuelas primarias para niños.
Antes del lanzamiento del programa en 2004, la población de estos 410 distritos, mayoritariamente ubicados en las áreas montañosas y remotas de la parte occidental de China, tenían acceso a una educación media de 6,7 años, manifestó ayer Tian Zuyin, responsable de las finanzas del Ministerio de Educación.

El programa se concentra en la reducción de los gastos de estudio, los subsidios para los niños con escasos recursos económicos, la contratación de profesores y la construcción de dormitorios escolares.
Entre 2004 y 2007, el gobierno central invirtió 10.000 millones de yuanes (1.300 millones de dólares USA) en la construcción de más de 7.600 internados, que acogen a cuatro millones de alumnos en la parte occidental de China.
"Las infraestructuras son una condición fundamental, y los recursos docentes son más importantes", declaró Tian.
En el mismo período, unos 11.000 millones de yuanes (1.429 millones de dólares USA) fueron destinados a la construcción de la red de enseñanza a distancia en las zonas rurales. Para finales de año, más de 100 millones de alumnos en escuelas primarias y secundarias rurales gozarán de los mismos recursos educativos que los niños que residen en ciudades.
Desde 2006, el gobierno central ha establecido fondos especiales para impulsar a los graduados universitarios a trabajar como profesores en zonas rurales, ofreciendo una suma de 15.000 yuanes per cápita. Un total de 33.000 jóvenes han participado en el programa en los últimos dos años.
China tiene previsto ofrecer educación a seis millones de jóvenes analfabetos en el oeste del país antes de finales de año, reduciendo la tasa de analfabetismo hasta menos del cinco por ciento.