
El año 1820, Martín Fugate, un emigrante de origen francés, llegó a Kentucky para buscar una vida mejor. Pese a su color raro de piel, Fugate encontró su esposa, una chica llamada Elizabeth Simth. Y ellos tuvieron siete hijos, cuatro de los cuales eran iguales que su padre, azul.
Como la familia Fugate vivía en una zona aislada y se casaba sin importar si eran primos hermanos, tíos, sobrinos o lo que fueren, acabó produciéndose una especie de endogamia.